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Teatros y Teatreros

Alonso Alegría

Alonso Alegría

Tengo 51 años de teatrero, soy hijo de novelista y de pianista y padre de un músico y de un artista plástico. Estudié muy en serio, y sigo estudiando y enseñando teatro, en Artes Escénicas de la PUCP y en mi taller personal.

Escribo teatro lo más que puedo, soy buen amigo de mis buenos amigos, hago caminata por las mañanas, me encanta la conversación inteligente, hago bromas y escribo piezas sobre la muerte, trato de ser justo, me compro pleitos cual kamikaze, caiga quien caiga —y con frecuencia quien cae soy yo – y en este blog diré lo que pienso y todos harán lo mismo.

PREGUNTITAS: ¿CUÁNDO ES QUE UN ARTISTA SE VENDE?

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¿Se está vendiendo un artista cuando, por plata o por lo que sea, hace algo que sabe que no es buen arte?  Si es que no se engaña, si es que no se convence a sí mismo de que eso que está haciendo es arte, el artista no se está vendiendo.  Se está ganando la vida.  

La primera vez que una prostituta se vende, ¿pensará que está tirando por amor?
Rothko, el gran pintor abstracto-expresionista, aceptó tres millones y medio de dólares por pintar cuadros para decorar las paredes del restaurante más caro de Nueva York.  

"Bacán.  Un buen negocio.  Están pagando mi firma bien caro y yo pintaré  algo apropiado para decorar el restaurante más caro de Nueva York".  Esto es lo que pudo haber pensado Rothko y nadie se lo hubiera reprochado.  

Pero no fue así.  Rothko pensó --pensaba-- que sus cuadros iban a redimir la frivolidad de ese restaurante, convirtiéndolo en un templo artístico.  También pensó --pensaba-- que le iba a arruinar el apetito a todos los frívolos millonarios que comían allí.  Pensaba, en fin, que no estaba vendiendo su arte ni se estaba vendiendo como artista.

En la obra ROJO, es el joven artista Ken quien logra que Rothko vea la luz. 

En la vida real no  se sabe cómo ni por qué Rothko de pronto canceló el encargo, le devolvió la plata al Four Seasons y regaló a la Tate Modern de Londres cierto número de los cuadros que había pintado.  Que por cierto eran muy buenos rothkos, muy a la altura de su obra más seria.   

Rothko, para su bien espiritual, se dio cuenta de que se estaba vendiendo y se retractó totalmente. 

Tal como nunca es tarde para meter la pata y fregarla completa, tampoco es tarde nunca para sacar la pata y salvar la situación.  O, para tal caso, salvarse. 

* * *
1 comentarios

3 millones y medio de dolares! Está de mas decir que sin pensarlo dos veces yo no declinaba, mis trabajos estarían siendo observados por muchos, aunque solo por un tipo de clase socioeconómica pero con el dinero podría plasmar más ideas... Pero bien por él si está feliz con su decisión.

ALONSO ALEGRÍA COMENTA: Hay más factores. Este pintor tenía mucha plata, la suficiente como para devolver el dinero del adelanto que le habían dado por esta venta de cuadros por tres millones. Y también es cierto que hay gente que toma muy en serio su arte, y que lo piensa varias veces antes de recibir un dinero que no considera legítimo. Y la trampa del dinero está en que uno puede engañarse. Puede pensar que con el dinero que recibe de la obra "prostituida" podrá hacer muchas obras legítimas pero luego surge la siguiente oportunidad de "venderse", y... una vecesita más qué importa, después de esta ya me dedico al arte, te lo juro, pero... viene otro compadre y ofrece otra millonada y... en fin, ya creo que está la idea. No deje de escribirnos! AA

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