Soy periodista, blogger, amante de los gatos y escribo todos los miércoles la columna Sobre sexo de Perú.21. En este blog encontrarás algunas confesiones, demasiados consejos y más.
Disfunción eréctil, afrodisiacos, frigidez, penes chiquitos, sexo delivery, escorts, fellatios, condones, poses... Que el sexo no te ruborice, que el sexo no te angustie, que el sexo no te deprima. Que el sexo no te acorrale.
La respuesta sería: No, soy absolutamente heterosexual. O quizás: No, soy absolutamente lesbiana. Sin embargo, la bisexualidad -lo dicen los expertos- está allí, rondándonos. Para algunos resulta una amenaza a su tranquilidad. Para otros, es una fantasía que ojalá cumplan antes de morir, o de casarse, o de ser padre de familia. Y hay muchos, por supuesto, que nacieron completamente heterosexuales u homosexuales. Para estos, la categoría BI no irrumpe ni en sueños. Y hay una legión que adopta la bisexualidad como una buena pose para no ser parte del montón.

Sexo de una noche. Sexo sin amor. Cero compromisos. Prohibido pensar en el amor. Fue ayer y no me acuerdo. El popular choque y fuga merecía un post y aquí está.

Te debe haber pasado. Estás en la combi, en el taxi o en cualquier esquina. De pronto, tus ojos localizan casi al vuelo el hostal -telo le llaman- donde protagonizaste un verdadero 'faenón'. Entiéndanse por 'faenón' el colmo del buen sexo, sexo con todo, sexo con amor si quieres, sexo duro, sexo clandestino..., sexo de amantes, sexo de despedida.
¿Cuándo fue la última vez que tuviste sexo? Ojalá la respuesta de todos los que pasan por aquí fuera: "Esta mañana". Lamentablemente, no siempre es así. A la clásica pregunta de cada cuánto lo haces, hombres y mujeres reaccionan de manera diversa, pero con cierta tendencia a sumar un coitito para no quedar tan mal parados. Aunque ya sabemos que siempre habrá excepciones. Me refiero a los afortunados y envidiados señores y señoras de TODOS LOS DÍAS.
