Soy periodista, blogger, amante de los gatos y escribo todos los miércoles la columna Sobre sexo de Perú.21. En este blog encontrarás algunas confesiones, demasiados consejos y más.
Disfunción eréctil, afrodisiacos, frigidez, penes chiquitos, sexo delivery, escorts, fellatios, condones, poses... Que el sexo no te ruborice, que el sexo no te angustie, que el sexo no te deprima. Que el sexo no te acorrale.

Todo hace indicar que aquí el tamaño tampoco importa. Basta que sean cálidos y firmes. Sin embargo, en la cama pasan muchas cosas. Increíblemente, algunas prefieren que no se los toquen. Les atormenta su talla pequeñita. Otras, bendecidas por la diosa Silicona - artificial o natural- no se animan a aprovecharlos por miedo a quedar como un mal clon de Pamela Anderson. Y como si esto ya no fuera demasiado rollo, varias lectoras de este blog denuncian que no las tocan bien.
No conozco mujer que se resista a un cunnilingus. ¿Es posible que alguna fémina diga: "No, gracias"? Entiendo que siempre habrá excepciones, pero me temo que aquello pasa porque el amante ha sido muy malo, o porque el miedo y el pudor se impusieron al gustazo.
¿Existe o no? ¿Deja de ser estrictamente on line cuando sacas las manos del teclado o del mouse para tocar alguna parte de tu cuerpo? Yo creo que el orgasmo virtual, al margen de donde tengas las manos es una realidad. Basta que el bendito objeto de tu deseo no esté a medio centímetro tuyo sino a varios kilómetro de distancia, y basta que haya una conexión de Internet entre dos para que ya estemos frente a un orgasmo on line. Allá los que creen que no pasa nada. Yo me declaro cibernovia arrepentida.
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No se trata simplemente de abrir la boca y cerrar los ojos, dice una amiga. Ella puede complacer en todo a su pareja, en todo, menos en eso. Y mirando su cara desconcertada me he inspirado en escribir este post. Ella no es la única que se muerde los labios a la hora de un fellatio. Muchas féminas prefieren desaparecer antes de introducir un pene en sus boquitas de caramelo.
Dicen que la pose sexual que más prefieren los peruanos es la de El Misionero. Lo dice una encuesta, pero como aquí muchos no creen en los sondeos -menos en estos sondeos íntimos-, vamos a hacer una lista con nuestras posturas sexuales más practicadas y más soñadas. A riesgo de calentarnos todos, intentemos no fantasear en exceso.