Tengo 29 años y pertenezco a una generación de transición, que pasó de piratear música caleta en casettes a bajarse colecciones enteras por Internet. Soy periodista y dj. Mezclo música en una disco y en fiestas clandestinas. Colecciono sombreros y vinilos.
Del privilegio de haber convivido desde chico con la música de grupos alternativos locales, de haber escuchado en vivo a muchos de ellos y de presenciar el nacimiento y desarrollo de nuevos proyectos independientes de gran calidad, es que nace esta estación clandestina.
Una de las grandes promesas del nuevo pop latinoaméricano tiene su denominación de origen en Chile. Este fenómeno musical, que ya se proyecta internacionalmente, viene aunado a una prolija y profusa producción de discos cuyas bandas empiezan a descollar con gran talento. Entre las más importantes encontramos a Dënver, quienes se presentaron en Lima y nos regalaron un momento de la noche para conversar con ellos.