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Plano Cerrado

Juan Carlos Fangacio

Juan Carlos Fangacio

Mi gusto por el cine se conecta con otras aficiones: los libros, la música, el periodismo. Cuando eso ocurre, la cinefilia puede sufrir dos cambios: o se vuelve poco rigurosa, o especialmente sensible a otras influencias. Y está bien, porque no creo que el cine se vea solo a través del intelecto.

El cine es también sensorial y emotivo. Por eso me gustan Tarkovski, Wall-E y los premios Oscar. Por eso el cine fue y sigue siendo, como diría Robles Godoy, un lenguaje misterioso. Y por eso me animo a escribir sobre un cine más ‘democrático’. Aunque eso provoque iras santas. Ahí vamos.

'The Master', de Paul Thomas Anderson (2012)

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No se llevó ni un solo Oscar, pero tampoco los necesita. 'The Master' es la mejor película de la temporada y una de las obras más notables que Hollywood haya visto en los últimos años. Tenerla en la cartelera es un lujo. No hay que perdérsela.

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Astuta y magistralmente, la cámara está colocada por debajo de la línea de la mirada en casi toda la película. Ese contrapicado ligero pero constante que se aprecia en 'The Master' impregna una sensación de dominación, de autoridad. Y es que de eso habla la más reciente cinta del genial Paul Thomas Anderson: del poder, de la manipulación, de la autoridad. La historia de La Causa, una especie de secta religiosa liderada por 'El Maestro' (Philip Seymour Hoffman), tiene todas las resonancias de la polémica cienciología y de otras doctrinas modernas.

El protagonista principal es Freddie Quell (excepcional actuación de Joaquin Phoenix), un atormentado exmarino que, errático en su vida post-guerra, cae dentro de La Causa. La primera impresión que deja el personaje es netamente física: la mirada perdida, la joroba, la postura desgarbada. Es, además, alcohólico y parece tener obsesiones sexuales.

La secuencia inicial de la película lo presenta en una playa, junto a sus compañeros. Freddie proviene de un círculo de hombres y es por eso que entendemos la compleja relación que mantiene con lo femenino y las múltiples referencias traumáticas que aparecerán de allí en adelante: el recuerdo de su novia Doris, la figura de su madre con problemas mentales, la visión que sufre en una fiesta en la que ve a todas las mujeres desnudas. Todo lo femenino respecto a Quall se forma sobre la base de espejismos, sueños, anhelos.

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Su contraparte, 'El Maestro' Lancaster Dodd, parece (recalco el 'parece') representar lo opuesto. Es la cabeza de una organización patriarcal, tiene una bella esposa, una hija recién casada, y se declara "enamorado" de la vida. La imagen de éxito y supremacía se hace palpable también en lo físico, con su aspecto robusto y saludable.

Pero el juego de las contradicciones empieza allí, en el encuentro de ambos personajes. Aunque disímiles a simple vista, los dos comparten más de lo aparente, comenzando por su gusto por el tóxico brebaje con el que brindan. 'El Maestro', por ejemplo, se ve sometido, en sus espacios más íntimos, por su esposa (notable Amy Adams). Otra vez, pues, y al igual que en el caso de Freddie, la figura femenina juega un rol preponderante, es un elemento de dominación.

El enfrentamiento argumental y actoral entre Freddie y Lancaster es llevado al extremo. Por un lado, entre ambos establecen la diferencia hombre-animal, una dicotomía que se subraya; pero por otro demuestran ser más débiles de lo que deberían cuando -cada uno a su manera- pierden los papeles al ser confrontados sobre sus miedos o sus dogmas. El estado de vulnerabilidad los une, la dificultad para encarar la vida de dos formas: la personal con sus fantasmas, o la comunitariacon sus voraces monstruos.

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Paul Thomas Anderson construye una historia compleja y retorcida no solo por sus implicancias psicológicas y sociales, sino por su tratamiento narrativo y estético: el montaje en el que se insertan esporádicos 'flashbacks' tiene armonía perfecta con el trabajo de cámara que, a diferencia de otros trabajos del director, es menos desbordante (planos secuencia más sobrios y sutiles), aunque no por ello deje de ser espectacular (como en aquella formidable escena de la primera 'sesión' en la que se enfrentan Freddie y Lancaster, filmada con un simple plano-contraplano).

La música de Jonny Greenwood (guitarra de Radiohead) juega otro rol importante con su carácter nervioso, que se agolpa en los momentos de tensión, y que parece confundirse por momentos con el sonido diegético, en una extraña y desconcertante amalgama.

Otro aspecto sorprendente de Anderson es la capacidad que posee para reinventarse, pese a que no es difícil ver cómo 'The Master' se alimenta de todas las anteriores películas del director: el hambre de gloria y los impulsos irrefrenables en 'Boogie Nights'; la megalomanía y el poder del destino que se ponían en cuestionamiento en 'Magnolia'; la crisis de personalidad y los problemas de adaptación que sufría el inolvidable Barry Egan en 'Punch-Drunk Love'; o el choque de dos fuertes personalidades y la cuestión del falso profeta en 'There Will Be Blood'.

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Todo ello se respira en 'The Master', incluso con escenas y guiños que saltan a la vista. El mérito está en que no se queda en la autorreferencia, sino que la supera, va más allá, se enriquece y crece.

¿Es esta la mejor película de Anderson? Creo que sí. Porque logra manejar una historia muy complicada a la perfección, sin fisuras ni taras, soltando algunos puntos cumbre y conteniendo otros. Porque equilibra a dos personajes que se debaten entre la fortaleza de su acción y la fragilidad de su fuero interno. Porque lanza una crítica durísima sobre el tema del dominio y de la autoridad, sin parecer aleccionador o simplista moralmente.

Colocando al espectador en la senda de sus extraños personajes -que siempre van en busca de alguien a quien dominar y de alguien que los domine-, la extraordinaria 'The Master' se atreve a abordar uno de los grandes miedos del hombre actual: el miedo a su propia libertad. Y lo hace, paradójicamente, a punta de valentía y audacia. Una obra maestra absoluta.

Puntaje: 5/5

5 comentarios

En lo personal, sin desconocer la performance de algunos de los actores, no me pareció una buena película. La historia resulta medio indescifrable y su desarrollo me resulto tediosa.

Estimado Juan Carlos,
Esta película estaba en cartelera la semana pasada, pero me doy con la sorpresa que todos los cines la han sacado de su programación. Sabes la razón porque duró solo una semana en cartelera?

Hola Luis. Sí, es cierto, la levantaron de la cartelera. Lo más probable es que haya sido por baja asistencia, aunque eso también responde a una mala publicidad por parte de los propios cines y de la distribuidora. En fin, cosas del libre mercado. Una lástima.

Acabo de regresar del cine y fueron un par de horas densas. Coincido con tu crítica a la película y agradezco la belleza y la estructura de tus comentarios, que me parecen muy puntuales. Sí, es extraña y mueve los oscuros rincones de los personajes. Y es por ello fascinante y muy disfrutable, sin que ello resulte sencillo. Las actuaciones me parecieron magistrales. Enhorabuena! Saludos desde México.

Personalmente, me parece que la pelicula comenzó bien, pero se vuelve muy pesada y densa.
Es la primera vez que me quede dormido en el cine.

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