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Plano Cerrado

Juan Carlos Fangacio

Juan Carlos Fangacio

Mi gusto por el cine se conecta con otras aficiones: los libros, la música, el periodismo. Cuando eso ocurre, la cinefilia puede sufrir dos cambios: o se vuelve poco rigurosa, o especialmente sensible a otras influencias. Y está bien, porque no creo que el cine se vea solo a través del intelecto.

El cine es también sensorial y emotivo. Por eso me gustan Tarkovski, Wall-E y los premios Oscar. Por eso el cine fue y sigue siendo, como diría Robles Godoy, un lenguaje misterioso. Y por eso me animo a escribir sobre un cine más ‘democrático’. Aunque eso provoque iras santas. Ahí vamos.

Hugo (2011)

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¿Cómo no sonreír y disfrutar con Hugo? Como hizo hace poco Woody Allen, Scorsese hace un doble viaje espacio-temporal: se desplaza a Francia y se traslada al pasado, a las primeras décadas del siglo XX. ¿Será nostalgia? ¿Amor a la luz? ¿Al arte? ¿Será que nuestro presente veloz, este XXI digital e interconectado, ya no les incita emoción? Quizá. Lo cierto es que ante esa falta de toque humano, ambos abrazan París como representación de magia, calidez y emoción.

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Scorsese ha dicho que su más reciente filme es también un reflejo de su vida. No es difícil pensar en un prospecto de cineasta cuando vemos la soledad del niño que se refugia en las películas. Pero no es solo eso. Lo que hace Scorsese es declarar su admiración a todo el cine. No solo al de Méliès, presente como personaje y motivación principal. Desde los Lumière hasta Chaplin, de Max Linder a Robert Wiene, todos tienen un espacio merecido en esta pequeña gran fiesta. Los guiños y la referencias también abundan. Y está, además, lo menos obvio, la influencia invisible, la herencia de los grandes maestros que Marty lleva en la sangre y la traduce en su actitud de cara a lo que significa el séptimo arte en tiempos de grandes cambios (o de pocas novedades).

Hablemos, en este punto, del 3D. La primera experiencia de Scorsese con este formato tiene momentos deslumbrantes, de una magia no vista antes. Y es que, nuevamente, como hizo Méliès en su época, Scorsese sabe que no está inventando nada. Toma la invención de otro (la invención de los Lumière, la invención de Hugo Cabret) y la explora, la pule, la lleva a un nivel superior. El director es aquí un artesano disciplinado, pero perfeccionista, y provisto de todas las herramientas y los recursos para expresarse de una manera distinta a lo que ya conocemos.

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Y así como Méliès convirtió la 'simpleza' del cinematógrafo en prestidigitación a través de los efectos especiales, Scorsese moldea el 3D con rebosante genialidad. No solo con destellos de gran intensidad visual -solo basta mirar esas tomas a través del agua o las panorámicas de París iluminada-, sino también en las secuencias más sutiles: en las conversaciones, en los desplazamientos de los personajes, en las tomas fijas... Scorsese redescubre las posibilidades de la distancia, los planos, las profundidades, y todas las implicancias que estos aspectos del lenguaje cinematográfico tienen sobre la historia y los protagonistas.

Por eso nos quitan el aliento esas incursiones de la cámara entre la torre del reloj y la estación del tren, donde los sistemas de tuberías y engranajes funcionan como una maquinaria ordenada e infalible. Como el corazón del pequeño robot, que el protagonista anhela hacer funcionar para descubrir un mensaje secreto. O como el gran estudio que se erige como un auténtico teatro de la imaginación. Scorsese tiene la precisión del relojero, pero también goza de la vibra y la sensibilidad del niño que sueña con una película muda, que se pierde en una enorme biblioteca, que desea vivir aventuras por el solo hecho de destilar adrenalina.

Si había un director que podía rendirle al cine -al arte, en general- un homenaje de esta intensidad, era Scorsese el hombre indicado. Y con argumentos de semejante calidad, no hay espacios para ningún tipo de reproche.

Puntuación: 5/5

12 comentarios

Curiosa visión. Sugiero ver películas como The Neverending Story (1984), The Dark Crystal (1982) o Labyrinth (1986) en relación a películas de fantasía y aventura para niños o toda la familia; en cuanto a homenaje al cine, por ejemplo, Cinema Paradiso (1988).

Es probable que todo lo que señalas sea cierto, en lo referente a homenaje al cine, pero son valoraciones externas a la película: la historia no emociona en lo absoluto (es hasta por momentos aburrida). Las bellas escenas, los homenajes, las referencias en sí, no hacen una película. Es la historia que ella cuenta y la propia vitalidad lo que la convierte en memorable.

Scorsese es un amante y apasionado del cine, sin duda, pero él no amó el cine por homenajes o películas que hacían homenaje a otras cuando era un niño; lo amó por largometrajes que hacían volar su imaginación y que solo buscaban llevarlo a un mundo de sueños y fantasía. Hugo anuncia todo eso, pero nunca lo logra hacer. Tiene la fría y falsa emotividad de otras tantas películas infantiles de los últimos años.

Entiendo y respeto la emoción que ha generado esta película; pero no es lo que se anunciaba. Parece una didáctica clase comercial de cine. Y tal vez ese sea su único mérito. La mejor parte: Buster Keaton en los breves segundos que apareció; los niños lo celebran y ríen (y seguramente en ese momento disfrutan el cine como tal). Pero es cuestión de gustos.

Saludos,

@FATMAN
¿Y quien dice que las películas que hacen homenajes o referencias no pueden ser buenas? Hay mucha gente que tienen muy parametrizadas las condiciones para que opinen si una película es buena o no. Yo creo que mejor quedas si dices que A TI PARTICULARMENTE NO TE GUSTAN LAS PELÍCULAS QUE HACEN HOMENAJES. A mí, por ejemplo, me gusta la forma en que Scorcese lleva el ritmo de la película, haciéndola parecer una navegación con silencios y súbitas mareas.

Estimado NAVIGATOR, por eso digo: "Entiendo y respeto la emoción que ha generado esta película". Y lo de "curiosa visión", me refiero a que es totalmente diferente a lo que percibí. Y de eso se trata compartir ideas en un blog, pues no todos tenemos los mismos gustos. Y en ninguna parte digo que las películas que son homenajes a otras no pueden ser buenas, ejemplos hay muchos; simplemente digo que, a mi parecer, Hugo no es buena en general.

Así como a ti y al amable crítico de este blog les gustó; a mí no. En ningún momento de mi comentario insinúo algo contra el crítico o contra quienes gustaron de la película (y parece que tú lo has tomado personal); mientras que tú sí induces que: "hay mucha gente que tienen muy parametrizadas las condiciones para que opinen si una película es buena o no", lanzando un calificativo directo y fuera de lugar. Todos, absolutamente todos podemos opinar de cine y nadie tiene por qué calificar o desmerecer lo que otra persona sienta o piense, o señalar que hay gente “parametrizada” para que puedan opinar o no.

El cine es para disfrutarlo, compartir e intercambiar pareces. No hagas bilis y aprende a ser más tolerante.

Por cierto. No se opina un post para “quedar bien”, simplemente se hace para compartir ideas una afición similar.

Si a ti te gustó Hugo, bien, aunque en mi caso no sentí mares ni silencios; si tú los percibiste, enhorabuena.

Saludos,

Entonces @FATMAN, di "La historia no ME emociona en lo absoluto" en lugar de "La historia no emociona en lo absoluta" como si tu verdad, fuera, valga la redundancia, absoluta.

Si aclararas siempre que es desde TU punto de vista, es tu opinion y se respeta, pero al escribirlo como lo hiciste, insinuando que lo que dices ES ASI, pues no esperes tanta tolerancia.

Que para ti no haya sido emotivo porque segun tu has consumido bastante cine, no quita que para otros con menos cine, los llene y los lleve por otras rutas por las cuales aun no hayan transitado. El tolerante deberias ser tu, no todos saben de cine(y no digo que tu sepas, me baso en lo que insinuas).

Saludos.

Yo creo que en las buenas películas uno siempre encuentra lo que busca. Si eres un entusiasta del 3-D, vas a disfrutar «Hugo», porque Marty y su gente lo han utilizado con inteligencia, y en algunas ocasiones, con poesía. Para mí, sin embargo, dicho proceso sigue siendo prescindible.

Si eres un espectador al que le gustan las películas que funcionen como relojes, como nuestro amigo comentarista, el filme será apreciado sin duda. El filme tiene mucho de sombras, luces y colores por doquier, todo en perpetuo movimiento, y a mi gusto el resultado visual guarda apropiada coherencia con el tema del filme.

A mí personalmente me gustaron los detalles usuales de Scorsese, como la cámara acompañando al personaje a través de un laberinto (como en Goodfellas) y su pasión palpable sobre la historia del cine; y aunque tampoco sentí “una navegación con silencios y súbitas mareas” (quizás sea cosa de verla de nuevo), eché un par de lagrimones por Meliés, Keaton y todos los demás genios citados en el filme.

Y no sé a ustedes, pero a mí me pareció que Scorsese (y en cierta medida el autor de la novela) intentaron hacer una mezcla en apariencia imposible: Poner a un niño de Truffaut en un filme de René Clair.

Ufa, cuánta gente sensible.

Pensé que era un blog para compartir ideas, pero veo que en realidad hay quienes se toman muy a pecho el tema por aquí. Me disculpo por el uso del impersonal. ¿Dónde insinúo que sé mucho de cine o que he visto un montón?

En fin, creo que este es un lugar cerrado para un grupo que respeto, pero cuyas respuestas me convencen de buscar lugares donde me respondan con simpatía o acaso con comentarios tan inteligentes como el de Manuel, a quien sí ofendí (también me disculpo), no se da por enterado.

Repito, si a alguien ofendí lo lamento. Internet es grande y en otros lados un comentario similar que hice no generó fastidió, sino que aprendí mucho con lo que otras personas escribieron y dio paso a que muchos dieran incluso listas de películas y sugerencias.

Gracias al moderador por publicar mis comentarios.

Saludos y que sean felices.

Bienvenida la polémica y bienvenidos todos los comentarios. Igual todos disfrutamos del cine.

No ofendes a nadie @FATMAN, esto no es un lugar para pedir permiso a cada rato tampoco. Solamente, en mi caso, opine como tal porque tu comentario tenia un tono snob, nada contra ti ni contra personas que critiquen alguna pelicula.

La polemica es bienvenida y no a todos les va a gustar una pelicula ni vamos a opinar lo mismo.

Saludos

A mí sí me gustó la peli. Y es cierto que hay bastante gente que quiere parametrizar los gustos. A mí me gustan tanto las pelis con un buen cuidado artístico, las emotivas, y también las que entretienen. Si logró entretenerme, logró su cometido. Y créanme que todas estas las disfruto con tanta intensidad. Y el blogger va por ahí (lean el encabezado del blog). Pero si algunos sólo les gustan las pelis que tienen tal o cual condición, también será sus gustos. En fin... Gracias Gustavito por explicar bien lo que quiso decir Navigator.

Yo si estoy con fatman. Me parecio que el marketing de pelicula para niños o historia de aventuras (asi lo decia el cartel) no era una promesa que la pelicula cumplio al final. Mas bien y como ya lo han mencionado, la pelicula trata sobre el cine, el amor al cine y para ello hay un monton de metareferencias de escenas de su historia. Pregunta: ¿uno que va al cine tiene que saber de antemano referencias historicas de este arte para poder comprenderlo, saber de su importancia y emocionarse (e-mo-cio-nar-se)? Me parece que no, por lo que la pelicula me parecio mas dirigida a un publico adulto (hasta se podria decir que el tema de la pelicula, en su mayor extension, era "¿como hace un niño para hacerle recobrar la emocion a una persona adulta?") a pesar de la espectacularidad de los "valores de produccion" (3D, inmensas locaciones, fotografia pulida, cuidado de las apariencias: una ciudad por ningun lado sucia o casi ningun ciudadano mal vestido, etc)
(spoiler alert) Una escena por ejemplo que ejemplifica esta mayor identificacion emocional "adulta" es esa del final en el teatro en la que existe la retribucion y agradecimiento al personaje de George Melies. El publico vestido elegantemente, parado y aplaudiendo (ya parecia el final de "una Mente Brillante" tambien) se "emociona" porque ve que este acto era la reparacion de una injusticia (e "injusticia" es un concepto para mayores, ¿no?). En su lugar, yo creo que un niño hubiese preferido mas bien que el bueno "le pegue" al malo, o que haciendo una demostracion de fuerza fisica consiga "el premio", "la chica", etc, etc
Otra pelicula sobre el amor al cine mejor hecha (para mi), mas economica, mas divertida (o sea, con mas comedia), sin referencias historicas de hace 70+ años (para no ir a estudiar antes de ir al cine): vean "be kind, rewind" (nunca pasada en cartelera), con el lunatico de Jack Black, amigo del socio de una tienda de videos por quebrar (un negrito fanatico del cine) que para salir de la mala situacion, deciden hacer juntos "sus" propias adaptaciones de las peliculas que no pueden vender (no tienen plata, no tienen los derechos), con los pocos recursos que tienen (aqui si es un mate de la risa ver sus "efectos especiales" inventados: para el padrino, 2001, etc) y alquilarselas a la gente de su barrio, teniendo un exito imprevisto (tienen hasta que robar peliculas que les piden, para poder verlas ellos y hacer su version barata). El final es parecido al de aca (y al de "una mente brillante", confirmenlo), pero en gral. para mi mas satisfactorio.

Bien se ha dicho ya, sobre gustos y colores no han escrito los autores. Nuestro amigo Strummer compara a Jack Black con George Meliés. Ya está, fin de la discusión :)

Es que estan en un error, no es una pelicula para niños, que incluyan niños, es una cosa. Además, es genial la forma como Scorsese lleva una historia ficticia y la mezcla de tal forma con los hechos reales y tiene una historia espectacular. La pelicula en si, fuera del marketing, vende. Vende porque transmite verdaderas sensaciones. Y no clichés, como las peliculas de ahora.

Saludos.

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