Todos somos piratas

Esta semana un diario y un programa de televisión se robaron los contenidos de los blogs
Amautacuna de Historia y
La Habitación de Henry Spencer. Ambos medios se apropiaron de un texto, en un caso, y de un vídeo, en el otro, y los hicieron pasar como propios sin citar la fuente. La cholósfera protestó y los medios dijeron que fue sin querer queriendo y reconocieron créditos. Todo bien, un incidente pequeño.
Pero entonces aparece la comentarista
Panina alegando: "Curiosa doble moral de la mayoría cuando hay que tener la "decencia elemental" de respetar los derechos de autor de [Luis Carlos] Burneo [alias Henry Spencer], pero también la "indecencia elemental" de no respetar los derechos de autor al comprar piratería. Y como los derechos de autor son a la vez morales (atribuirle la obra a su autor) y patrimoniales (permitirle explotar comercialmente su obra), y como tampoco existen los delitos "relativos" (copiar Hollywood está bien pero copiar Spencer está mal), [sería] mejor [para los bloggers] bajar el nivel de supuesta indignación y de hipócrita protesta."
Siempre es fascinante encontrar a gente que tiene las cosas claras, especialmente cuando la aparición de Internet está originando uno enorme procesos de transformación de mentalidades. Sería bueno tener tantas certezas respecto de los derechos de autoría y de copia. Pero sí hay algo cierto: que, como dicen en
Choledad Privada, hay que ser bien conchudo para vender o comprar la copia pirata de La Teta Asustada "y luego maletear al cine peruano y exigir mejores producciones". Como ven, todo se mezcla.
Oscar Montezuma, abogado de Blawyer, explica que, con el nacimiento de Internet "el sistema legal que protegía el mundo analógico se estrella contra una realidad distinta: la digital. (...) Esas libertades mal utilizadas conducen también a producir con mayor facilidad infracciones al derecho de autor." Y esto ocurre en la blogósfera todo el tiempo. Utilizamos dibujos y fotografías sin siquiera mencionar la fuente. Nuestros celulares graban conciertos que subimos a YouTube. Y, por supuesto, nuestros fotomontajes son realizados con un Photoshop bamba. Todos somos piratas.
"El problema es que cada día es más fácil trasgredir derechos [de autor], no solo al copiar contenidos, sino al crear mash-ups", dice en su blog el experto en sociedad de la información,
Eduardo Villanueva. Los mash-ups son un tipo de collage audiovisual creados por personas comunes y corrientes que toman todo lo que encuentran en la red y lo mezclan, consiguiendo un producto totalmente original y, claro, ignorando cualquier propiedad intelectual en el proceso. Lo dicho: todo se mezcla.
¿Qué es legal e ilegal en el Perú? El TLC con los Estados Unidos nos compremete a adoptar buena parte de su regulación sobre la propiedad intelectual. "¿Sabemos qué cosas son legales e ilegales en nuestro país? ¿Es legal silbar una canción conocida en un video? ¿Copiar un poema? ¿Hacer un libro hablado para ciegos?" se pregunta el blogger
litio, luego de ver
un vídeo preparado por una ONG chilena que se queja de que las leyes de autor en su país convierten a todo el que canta Happy Birthday (r) en delincuente.
En Europa y Estados Unidos el debate sobre la autoría y la propiedad intelectual es casi obsesivo. Todos los días los gremios empresariales del entretenimiento tratan de detener la oleada de usuarios que se bajan películas, música, juegos, libros y todo lo que sea digitalizable. Hay gente que ha ido presa por bajarse una canción. Acá, en la periferia, nuestro único contacto con ese problema son las aplanadoras que cada cierto tiempo saca el Indecopi para triturar discos (una tecnología obsoleta en estos tiempos de MP3).
Que la felicidad que nos da Polvos Azules no nos relaje: pronto todo este asunto tocará nuestras puertas y nosotros no sabremos qué dicen nuestras leyes o cuáles son las implicancias del TLC en este ámbito. No sólo necesitamos adaptar nuestras leyes al nuevo mundo, sino adaptar nuestras mentalidades y, sobre todo, empezar a informarnos. Mientras tanto, la sobreabundancia de comillas en esta columna indica que lo que usted acaba de leer fue simplemente un mash-up, un copiar y pegar,
un remix de un post del Útero. Es que todo se mezcla.
Ilustración: Andrés Edery
P.S.: Les pregunté a tres bloggers sobre la diferencia entre lo que le hicieron a Spencer y lo que hacemos en la blogósfera todos los días y aquí hago copy/paste de sus respuestas:
Giovanni Lamarca:
Un periodista está preparado para
1 cubrir y definir temas de verdadero interés para el público,
2 presentarlos objetivamente,
3 corroborar las fuentes,
4. mostrar distintos puntos de vista,
5. ser independiente,
6. ayudar a construir opinión con la verdad de los hechos, y
7. ser relevantes para las audiencias.
Un periodista se gana la vida y vive haciendo eso porque para eso estudió.
Un medio "jamas" reemplazaria a sus periodistas por ciudadanos de
a pie ni dejaria de reconocer el esfuerzo intelectual (y a veces
físico) de esta noble labor. A menos que los tiempos cambien y los
medios nos sean cada vez más insuficientes...
Héctor Danniel Paz:
El tema es bien espinoso. Por varias razones. Una, en internet los autores no suelen ser muy concientes de sus derechos y se mandan por la moda con una licencia de creative commons. Otra, la ley es distinta en cada país (donde exista legislación claro)
En el caso de Spencer, por lo que he visto no especifica una licencia (no he indagado demasiado tampoco) así que lo que debió hacer América es preguntarle si podía usar el video y bajo qué terminos.
En tu caso igual, si alguno de los autores cuyas obras usas para los reportajes no indican licencia deberías hacerle la consulta. O usar obras libres y reconocer al autor en alguna parte. Lo
justo .pe!
El problema también va por un tema de hipocresías, hay mucha gente que le gusta hablar de CC, de bittorrents, de p2p etc. pero cuando encuentran que un logo se parece al de ellos se arañan. Y cuando a alguien realmente le atropellan sus derechos de autor pues surgen
todas esas voces en la oscuridad queriendo invalidar cualquier reclamo. Golpe para todos ellos. Sí, en realidad al final todo es hipocresía producto de la ignorancia.
Y ahí creo que quedo porque sino me aso.
César Soplin:Una cosa es lo que yo crea como blogger, que aquel que coje el contenido de mi sitio web deberia primero fijarse en la licencia de contenidos de mi sitio (por que todos tenemos una no?) para ver si se puede llevar algo, y luego cumplir esa licencia de contenidos (CreativeCommons, Colorius o lo que quieras).
Como ves la diferencia es que tu te fijas si puedes coger ese contenidp, la licencia, sino sencillamente es un plagiador que se cuelga del trabajo de otros.
Bajarse peliculas y otros es otro tema que a mi parecer no estaria relacionado directamente con el caso spencer. eso es otra cosa mas compleja aun. Ahi si te ayuda un abogado.
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