Lima tiene uno de los servicios de taxi más peligrosos y caóticos de la región. Hay informalidad e inseguridad. En los '90 la situación se desbordó y hoy el panorama es dramático. Cerca de 90 mil vehículos están inscritos en el municipio, pero 220 mil recorren las calles.
La Policía sabe que delincuentes usan taxis informales para asaltar a sus pasajeros. A ello se suma el mal estado de los vehículos. El objetivo de esta bitácora es aportar ideas para mejorar el sistema, discutir propuestas y poner en vitrina los abusos que se cometen.
Usted no está solo. En Lima -y le aseguro que en varias ciudades del país- hay mucha gente que comparte su sufrimiento. El calvario comienza, incluso, antes de subir a uno de esos autos que prestan el servicio taxi. "¿A Surco? Lo siento, no voy para allá?". "¿Chorrillos? Queda muy lejos, primo". "¿Los Olivos? Disculpa amigo, yo voy para el sur". "¿Lince? Yo no salgo del Centro, cuñao", son algunas de las ingeniosas respuestas de los transportistas.