Me dedico a entrevistar a variopintos personajes: escritores, artistas, cocineros, actores y demás. También me dedico a viajar y a comer, dos de mis placeres favoritos, porque estoy convencido de que es mejor conocer el mundo, comiendo. Y para contar todas estas experiencias decidí crear un blog.
Mi inspiración nace, sobre todo, de la sensibilidad que, desde niño, mis abuelas instalaron en mí. Por eso, no me pidan orden, que me centre en un tema, yo escribo de lo que me conmueve, de lo que amo y también de lo que odio, de lo que he vivido y de lo que me han contado... y si eso les resulta picante, mejor.
El domingo pasado fui a un almuerzo familiar. Mi padre era el cocinero. He de decir que tiene muy buena mano, pues cumple varios requisitos indispensables para una buena sazón: cocina con cariño, usa ingredientes de primera y, como buen cosmopolita, tiene conocimientos de las principales cocinas del mundo. El hombre experimenta, fusiona, mezcla, grita y, generalmente, lo que llega a nuestra mesa es una delicia.