Me dedico a entrevistar a variopintos personajes: escritores, artistas, cocineros, actores y demás. También me dedico a viajar y a comer, dos de mis placeres favoritos, porque estoy convencido de que es mejor conocer el mundo, comiendo. Y para contar todas estas experiencias decidí crear un blog.
Mi inspiración nace, sobre todo, de la sensibilidad que, desde niño, mis abuelas instalaron en mí. Por eso, no me pidan orden, que me centre en un tema, yo escribo de lo que me conmueve, de lo que amo y también de lo que odio, de lo que he vivido y de lo que me han contado... y si eso les resulta picante, mejor.
Sumergirme en el mundo de la gastronomía solo me
ha traído cosas buenas, ninguna indigestión. He viajado por el mundo para
probar platillos de ensueño y para tomar espléndidas bebidas, y, en todos esos
lugares, he conocido a gente maravillosa... porque así es este mundo, un lugar
donde también se cuecen algunas habas, pero donde abunda la generosidad.
A mi oficio de comedor y bebedor profesional le debo muchas cosas, pero, sobre todo, una: el haberme dado grandísimos amigos, uno de ellos, el inmenso pisquero Pepe Moquillaza.
Es sábado, hace frío, llueve en Lima. Es un día triste, más aún porque hoy cierra PiscoBar, ese templo pisquero donde tantas noches fui feliz.
Yo nací en Cajamarca,
en los 70, cuando abundaban los jóvenes idealistas, como mis padres,
admiradores del Ché y de todas las revoluciones, incluida la sexual. Sí, soy un
hijo de la revolución.
La conocí cuando tenía siete años, aunque ella siempre me decía que me conoció antes, cuando yo estaba en la barriga de mi madre. Pero la empecé a frecuentar recién a los 13 años, cuando me mudé a Lima, cuando mi universo se derrumbó y necesitaba soportes para no caer rendido. Ella, mi tía Anita, a golpe de cariño y buena sazón, fue mi sostén y mi refugio.
La conocí cuando tenía siete años, aunque ella siempre me decía que me conoció antes, cuando yo estaba en la barriga de mi madre. Pero la empecé a frecuentar recién a los 13 años, cuando me mudé a Lima, cuando mi universo se derrumbó y necesitaba soportes para no caer rendido. Ella, mi tía Anita, a golpe de cariño y buena sazón, fue mi sostén y mi refugio.
"Los ciudadanos
libres son los que han hecho crecer al Perú, no los políticos", nos dice Gastón
Acurio, quien mañana 8 de junio, a las 7 p.m., en el Parque de la Exposición, estrena el documental Perú sabe. La cocina, arma social, que hizo con el mejor cocinero del mundo: Ferran Adriá.