Muévete!

Rudy Torres

Soy periodista, blogger, melómano, chalaco y ex fumador. Me gusta el cebiche, las ‘chelas‘, el ají de gallina, escribir, conversar, preguntar, la buena compañía, la soledad, la consecuencia, caminar de noche y dar la contra. Soy el encargado de esta travesía, pero acepto rutas alternas.

Esta es una agenda nada disciplinada de actividades culturales que -debido a su carácter inestable, reflexivo y transgresor- quizás no figuren en medios oficiales. Una aventura por laberintos propios y ajenos, un paseo por el arte con vocación transformadora. Quedan invitados.

La resurrección de la memoria

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_Pierre_verger.jpg La obra de Pierre Verger ha sido expuesta en los cinco continentes. Su cercanía con la gente la vuelven un documento histórico y casi una verdad. Visítela, admírese y reconózcase. Es completamente gratis.

Fue en diciembre pasado cuando los aprecié por primera vez. Eran - lo siguen siendo - dos afiches bien puestos que me 'gritaban' a los ojos, como para que me sumerja en sus historias. En la tarea eran 'ayudados' por una lámpara a media luz, paredes blancas y el cariño con que la ciudadana valenciana-caxarmaquina, propietaria del inmueble en donde yacen, hablaba de aquel entrañable recuerdo.

Ya con los datos en el bolsillo, asumí que era obligatorio ver la exposición "Andalucía 1935. Resurrección de la memoria", que se acaba de inaugurar en el C.C. de España. Su autor, el fotógrafo Pierre Verger (París, 1902 - Salvador de Bahía, 1996), ha hecho gala de una técnica impoluta a la hora de retratar cada imagen. Es más, cada fotografía narra una historia, cada revelado es una crónica de su tiempo.

En 1935, llegó al corazón de España, luego de recorrer miles de kilómetros desde Gibraltar, a bordo de un velocípedo. Ya en tierra andaluz - un año antes de la Guerra Civil española - fue parte de ese pueblo, de sus lágrimas, silencios, costumbres y pasión. De sus juegos y calles, e hizo de su voz la suya.

"El arte es una invención de los críticos", recuerda Jesús Cañete Ochoa, como premisa del audaz galo. Pues para el curador de la muestra, Verger era el fotógrafo de la dignidad, de las clases humildes y pertenecía a esa estirpe casi extinta que no asalta a la vida para robar una imagen. De aquellos que no traficaba con la profesión, aún cuando la tentación de la sangre y lo truculento, bailaban muy cerca a él.

El Perú no estuvo ajeno a su obra, ya que entre 1942 y 1946 recorrió esta tierra e hizo el primer ensayo antropológico-fotográfico sobre las fiestas populares, presentado por Luis E. Valcárcel, director del Museo Nacional en aquella época. Verger entendió que la fotografía "no debía decir más de lo que debía decir", y eso es casi como articular silencios.

"La sensación de que existía un vasto mundo no se me quitaba de la cabeza y el deseo de verlo me llevaba en dirección a otros horizontes", decía Verger. No está solo, no lo está.

La exhibición "Andalucía 1935. Resurrección de la memoria" tuvo lugar en la península hace dos años. Es organizada por la Fundación Pierre Verger, la Fundación de Cultura Afrohispanoamericana y la Junta de Andalucía. Está compuesta por 70 fotografías, la mayoría de la Semana Santa en Sevilla, y va hasta el 28 de septiembre en el Centro Cultural de España.

Nota: La imagen de arriba lleva por nombre "Sorbas" y fue tomada en Almería. Los dejo con un video que contiene muchas más.


4 comentarios

La calidad de Verger es incuestionable pero me hubiera gustado ver más variedad. saludos

Me han gustado mucho la fotos Rudy en especial las de las gitanas. la de esa anciana es espectacular. sabes si se puede conseguir algún libro del fotógrafo en lima. Gracias

Bravas las fotos, ayer estuve por ahi

... una foto, el instante, ver como el pasado deviene presente y el futuro deja de ser algo. El ahora trasciende y se inmortaliza entre carcajadas ...

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