Estudié Periodismo y Literatura. Alguna vez toqué el bajo en un grupo de rock. Después de dos años me di cuenta que me iba mejor escribiendo sobre música que haciéndola. Este blog es la recopilación de mis discos favoritos, pero también la constatación de un amor victorioso por la música.
Alguien dijo que si la música no existiera el mundo sería un error. Creo que no hay nada más cierto. Los rastros prehistóricos de instrumentos musicales y los millones de mp3 que se descargan en este instante lo confirman. Para quienes no pudimos ser músicos este es el más feliz consuelo.
Es incalculable el valor que tiene este disco para la música actual. De alguna manera, My Bloody Valentine redefinió el sonido insertando el ruido como elemento principal. El resultado fue un bello entretejido de capas sonoras. Kevin Shields, el capo detrás de todo, quedó al borde de la locura. Tanto así que se quedó callado por más de diez años.