Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.
Con la convicción de un liliputiense que se dispone a jugar básquet, CARLOS ROCA aceptó ser el candidato aprista a la Alcaldía de Lima.
Todo en este mundo es falso, por eso marcha, Carlitos, risueñamente al cadalso, disimula un poquitito, yo sé que llevas la herida abierta que no se cura, de saber que está perdida tu abrupta candidatura.
Sacrifícate ex muchacho que tiras para cochito, y ve andando al mamarracho de tu destino fortuito. De las burlas no hagas caso ni de su parafernalia, que ya tú fuiste, de paso, embajador en Italia.
Fracaso no ha sido todo, alguito ya te ganaste y es muy justo, en cierto modo, que aquello que disfrutaste se convierta en papelón con lo que hoy tienes encima, porque, Carlos, ¡qué ilusión, ser el alcalde de Lima!
IRA RENNERT, dueño de Doe Run y empresario estadounidense mundialmente prontuariado, vino a consulta muy divertido.
Solitou me jaraneou, al gordinflón de García, hasta el baile del teteou de la rabia, el otrou día, lo hice bailar en la tele, es que a cualquiera le duele -tras seis años de mecida-, una yuca estremecida.
¿Cuál podría ser el dañou que se le haría al erariou, si yo en setecientos añous le pago, es estrafalariou? Un poquito de paciencia y si les falta lo sientou, ya que estoy en la indigencia pago el dos mil setecientous.
Mis impagos operarious bloquearán la carretera -si es que fuera necesariou-, todita su vida entera. Los tengo bien entrenadous haciendo rodar la rocas y, si me friegan, yo lo hagou rodar hasta a Carlos Roca.
Hace seis días, disfrazados de turistas, ocho delincuentes alquilaron una AVIONETA en Nasca y se la robaron con tripulación y todo.
Qué magnífico país es este, muy conocido porque en apenas un tris -y de un modo inadvertido-, te roban el celular, te roban la camiseta y, se acaba de estrenar, el robo de una avioneta.
Me ha estado esto preocupando muy recurrentemente, porque de seguirse dando este robo, es inminente, que el ladrón salga volando -de manera literal-, y no habrá cómo ni cuándo terminar con este mal.
¿Que se roben qué ya falta? Los cimientos del Congreso, la peste de fiebre malta, lo que cae por su peso, el aire que no se eleva porque está contaminado, nuestra calma es puesta a prueba... ¡si es que no se la han robado!
Tras dejar la presidencia regional de Ica para postular a su reelección, RÓMULO TRIVEÑO cambió de opinión a empellones.
¿De qué tribu habrá salido este patita Triveño, de una que tiene fruncido permanentemente el ceño? ¿De una que a combo y patada echa todo guardabajo? Qué tribu tan refinada refinando escupitajos...
Qué modales, qué manera civilizada y juiciosa ha hallado esta dulce fiera que despedaza y destroza para lucir sus razones y evitar lucir sus cuentas, que se adorna con trompones y a cualquiera lo revienta.
Primero Rómulo pide, por reelegirse, licencia, pero al hacerlo no mide que auditarán su existencia, entonces monta en violencia y haciendo a todos papilla, regresa a la presidencia y, cómodo, se atornilla.
El presidente de la FPF, MANUEL BURGA, ya que nuestra selección no va, vino a consulta antes de ir a Sudáfrica en representación del Perú.
-¿Así que se fuga, Burga? -Aquí no hay fuga, oiga usted, simplemente me perturba que este trato se me dé. -¿A qué trato se refiere? -Que me interrogue el Congreso y sé de un fiscal que quiere verme pronto, pero preso.
-¿Y a qué teme si no tiene usted ningún chicharrón? -Como extranjero uno tiene privilegios de excepción y un buen trato consular. -No me diga, ¿no es peruano? -Al momento de fugar yo prefiero ser "fifano".
-¿Qué es eso de ser "fifano", qué país habrá inventado? -Soy un simple ciudadano de la FIFA, un gran Estado de hecho supranacional, que es como una gran familia, que si a mí me tratan mal al Perú lo desafilia.
El embajador del Perú en Washington, Luis Valdivieso, desmintió que José Enrique Crousillat hubiera sido detenido en USA.
Por fin ya ha sido aclarado y del todo esclarecido lo del ladrón indultado que en USA fue detenido y esto en Lima rumoreado. Se ha tratado de un error: al que allá lo han atrapado se parece, a lo mejor.
Quien ha sido capturado, con sus bártulos y enseres, es un gordito llamado Alan Crousillat Pérez, y fue el primer apellido -¡cualquiera imaginaría!- lo que mucho ha confundido a la aduana y policía.
De modo que ya más nada queda aquí por precisar, la cosa quedó aclarada y dejemos gobernar, con su gran sabiduría sin rumores que aclarar, a José Enrique García que es muy digno de adorar.
Las vigas del puente Las Lomas, que uniría El Agustino con San Juan de Lurigancho, se vinieron abajo antes de que este sea inaugurado.
Qué extraño, ya da hasta cosa que así nomás, de repente, se desprendiera la losa y se derrumbara el puente que a punto ya había estado de ser, muy pomposamente, con gran fasto inaugurado para el uso de la gente.
Además de ser molesto -aunque inocuo, por fortuna-, digo que extraño es todo esto porque en el Perú ninguna obra de esta envergadura se ha convertido en pomada, tres días, al menos, dura, pero ¿que no dure nada?
Debe haber algún error, en otro país ha sido, seguramente, señor, que este horror ha sucedido, pues aquí nunca se ha visto nada tan turbio y malsano. ¿No está antes de lo previsto listo el Lentopolitano?
Grabada cuando coimeaba a un supuesto empresario, la duquesa de York, SARAH FERGUSON, pasó, noble y pestífera, a consulta.
Pero qué risa me da -con las justas me sostengo-, qué ataque de hilaridad me procura el abolengo de esta corrupta jamona, cuya sangre azul apesta y un soborno no perdona pues la honradez la indigesta.
Qué vulgar y qué ordinario viene a ser que se inmiscuya con título nobiliario -y feliz se prostituya, por lo menos, moralmente-, en la venta de influencias, lo que a la gente corriente le da arcadas de conciencia.
Vladimira pelirroja sin escrúpulos criada, que el buen Dios ya la recoja a esta buena para nada, ¿qué hace en este mundo inmundo la graciosa mantenida? Pues el cero más rotundo de duquesa corrompida.