Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.
¡PROTESTO! ¿Cómo es posible que el monolítico matrimonio de cacos (masculino) y cac.s(femenino) se haya podido romper? ¿Es que no queda esperanza para el Perú? El populorum dice "roba pe' pero hace obra". ¿yA NO HABRÁ MÁS OBRA EN EL PERÚ? Si toda nuestra historia republicana está colmada de estas bandas que nunca se han peleado ¡Que no me diga el renunciante que es cuestión de principios y que por eso se quita! En todo caso queda la mayor interrogante: ¿Romperá el renunciante la ley del silencio y hablará?. Si es así, su vida no vale nada.
Escribir un comentario