Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Ilusionado y también contrito por la encuesta bamba del presidente, vino a esta consulta el premier JAVIER VELÁSQUEZ QUESQUÉN.

Tras defender la inocencia de su amado, la traductora de la noruega Discover Petroleum, LILY LEMASTERS, vino a consulta.

Defendiendo ardorosamente el aberrante indulto a Crousillat, el ministro de Justicia, AURELIO PASTOR, caviló en este consultorio.

Vencido por su incontinente locuacidad, ALAN GARCÍA dijo que cuenta con una encuesta a 27 mil peruanos cuyo origen explicó en consulta.

Ofuscada por la condena al cleptócrata, y en un rapto autodestructivo, su hija KEIKO FUJIMORI ofreció aniquilar la corrupción.

Después de que la Corte Suprema confirmara la condena a 25 años de cárcel, el cleptócrata ALBERTO FUJIMORI vino rezando a consulta.

Cascado feamente por el disparate de indultar al corrupto Crousillat, ALAN GARCÍA vino a consulta empezando el 2010.

Un extraño encanto posee, todos los años, LA MAÑANA DEL PRIMERO DE ENERO, pues cierta calma recorre las calles, sin bocinazos y denuncias.