Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

LA SELECCIÓN PERUANA de fútbol vio frustradas la disputa de un partido en España y su vuelta al país debido a la quiebra de la aerolínea.
¿No es una suerte estupenda
que, porque nieva en Madrid,
el partido se suspenda?
¿Se puede ser más feliz?
¿No hubiera sido peor
que el partido lo jugara
y de ver el tanteador
nuestro arquero se rayara?
Lo muy piña hubiera sido
que allá no nevara nada
y se jugara el partido
y que hubiese otra goleada.
Tampoco fue calculado
que la línea aérea quiebre
y el equipo bien varado
en Madrid nada celebre:
Ni los goles no anotados
ni los goles recibidos.
Pero, en fin, eso es pasado
porque hoy día se ha sabido
que el equipo nacional
en Madrid se ha escabullido
y chambea, qué genial,
en lo que se haya ofrecido.
Escribir un comentario