Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.
El lío que hay entre los apristas Danny García Mendoza, jefe de Cofopri en Ica, y ÉDGAR NÚÑEZ hizo intervenir al presidente.-¡So, traficante de tierras!
-¡Calla, bigote teñido!
-Yo sé, zonzo que te aterras
si te doy tu merecido
y sueltas tus excrecencias
en un charco pestilente.
-¡Traficante de influencias
que has usado al presidente!
-¡Chupamedias de Quezada,
ahorita te parto en dos!
-¡Te meto una cachetada
si no me agarran, por Dios!
-¿Alguno aquí me llamaba?
-Qué bueno, Alan, que llegaste,
justito a ti te buscaba,
ahora, Núñez, te fregaste.
-¿A qué viene tanto grito
en Palacio de Gobierno?
-El idiota de Edgarito...
-Este Danny del infierno...
-Par de necios bochincheros,
me aburren sus arrebatos,
por cuatro meses enteros
me lustrarán los zapatos.
Escribir un comentario