Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Alan García recibió al célebre tenor PLÁCIDO DOMINGO en la casa de gobierno y le confió sus teatrales proyectos.
Plácido fue a Palacio
y anduvo desconcertado,
pues usando un gran espacio
le mostró Alan, extasiado,
-figurándose en la cima
de una escénica ilusión-,
bocetos del Teatro Lima
de inminente construcción.
-No hay aún primera piedra,
no hay varillas ni cimientos,
pero a mí nada me arredra
cuando debo contar cuentos:
Núcleos Ejecutores,
el Forsur, Pactos Sociales...
-¿Cantaremos los tenores
con registros colosales?
-Eso sí, Plácido, no,
aquí hay un solo tenor
y ese gran tenor soy yo.
-Yo pensé que, a lo mejor...
-empezó a decir Domingo
sintiéndose algo infeliz-.
-Tú eres Plácido Domingo,
yo soy Sábado Feliz.
Escribir un comentario