Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

A raíz del ingreso de bailarinas semidesnudas al penal de San Jorge, el subdirector del mismo, CARLOS VALDERRAMA CONCHA, fue cesado.
Por sacar ya mucha roncha
y jugar con su apellido,
Carlos Valderrama Concha
del INPE fue despedido.
Qué tal Concha, al escenario
-carente de bambalinas-,
de un centro penitenciario,
metió guapas bailarinas.
Concha atizó las brasas
de la población entera
con tres niñas calatazas
que movían la cadera,
los presos se relamían,
babeaban incontinentes
y a Concha lo bendecían
y adoraban, reverentes.
Más gracioso aún ha sido
que don José Tafur Ruiz,
el jefe del despedido,
siga en su puesto, feliz,
sólo le habría faltado
a Tafur echar calato,
coquetón y bien meneado
a quien ha pagado el pato.
Escribir un comentario