Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Al enterarse de que, según las estadísticas, los limeños consumen 54 kilos de POLLO al año, una de estas aves vino robusta y quejosa a consulta.
Dicen que mucho nos quieren,
cuánto amor y cuánta estima,
pero cuántos pollos mueren
por el ají de gallina,
falsarios, engreidores,
nos engordan, qué tal raza,
para hincar sus tenedores
en un gran pollo a la brasa.
Cómo confiar en la gente
que con tanto halago abruma,
si no hay en el continente
quien tanto pollo consuma
como lo hacen los peruanos,
y uno bien alimentado
con ricos y grandes granos
pero después degollado...
Esto no es justo, señor,
menos mimos exigimos,
¿por qué no engordan, mejor,
a los patos o a los gatos?
¿no sería más bonito
servir, mejor, en un plato,
un buen seco de cabrito
o un graneado arroz con pato?
Señor Nicolas Yerovi:
EXELENTE
jajaja yo estoy en argetnina y aqui solo como carne vacuna y deo decir q extrañ mucho mi pollito carajo besos
basta de comer pollo q nos ba ha salir plumas
Escribir un comentario