Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

El mayor rigor del reglamento interno de la policía vino acompañado de una invocación moral de la ministra del Interior, MERCEDES CABANILLAS.
Mechita, tienes razón,
el país mejoraría
si no hubiera corrupción
en la misma policía,
pero ¿crees que habrá mucha
corrupción, allí, por Dios?
no lo creo, Meche, escucha,
habrá un policía o dos.
Con el ejemplo moral
de la década pasada
y la dicha general
de saber que aquí, por nada,
nadie aquí se corrompía,
asesinaba o robaba,
¿por qué hoy sí sucedería
lo que nada anticipaba?
Me parece que exageras,
Mechita, con tus sospechas,
la sociedad aquí venera
las cosas si están bien hechas
y sin duda reconoce
las tradiciones morales,
no hay coimero que aquí goce
de envidias artificiales.
Sea ministra,ya se olvido de toda la inmoralidades que cometio Hernani y usted como buena amiga de el no quiere corregir sus errores o mejor dicho hacer oidos sordos a esos policias que fueron invitados al retiro por problemas personales con Hernani y su Banda.
Rectifique Sra Ministra.
Si bien es cierto que hay que quitar a algunos malos elementos dentro de la policía, también hay que preocuparse por los buenos, que son la mayoría y que tienen una familia que alimentar y educar decentemente.
¿Hasta cuándo van a postergar en el pleno del Congreso el tema de la Homologación de sueldos para ellos?
¿Tras palos, cuernos?
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