Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Cariacontecido y taciturno en medio de su inexpresiva máscara habitual, se le pudo ver en el Congreso al ministro de Economía, LUIS CARRANZA.
Cómo es esto, qué ha ocurrido,
ya hasta el piso se nos mueve...
¿en febrero hemos crecido
solo cero punto diecinueve?
Esto, qué espanto, es horrible,
trece puntos hace un año
crecimos y no es posible
que alguien nos haga este daño...
Carranza, la culpa es tuya,
o le mentiste al país
cuando hiciste tanta bulla
y dijiste que feliz
debía el peruano estar,
porque a nuestra economía
no le habría de pasar
lo que le pasa hoy en día.
Aunque un momento, ¿por qué
me siento tan defraudado
si a juzgar por lo que sé
ni un cobre más he ganado
ni en el tiempo de bonanza
ni en este, del estropicio?
¡Qué bonanza ni Carranza
si yo sigo igual de misio!
Escribir un comentario