Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.
Eximio y nunca bien alabado alquimista del idioma, ALAN GARCÍA se lució ante la prensa en Puerto España, tras la Cumbre de las Américas.
"Nosotros -le aseguré-,
no hemos venido hasta aquí
en un plan de mendicancia",
dice Alan que a Obama dijo,
y al saberlo me arrastré
de risa por lo que oí...
¡qué es eso de 'mendicancia'
qué huachafo que eres, hijo!
Está bien que se las quiera
Alan dar de original
y dar clases de elegancia
en su manera de hablar,
pero qué risa, cualquiera
con un oído normal,
cuando escucha 'mendicancia'
de risa se ha de arrastrar.
Vuelve a lo tuyo, Alancito,
lo habremos de agradecer,
deja de hacernos bromas,
no inventes más adefesios.
Morigérate un poquito
porque en vez de enriquecer
con tal necedad el idioma
tú lo harás bajar de precio.
Lo máximo, Nicolás! Tienes que publicar un libro con estas notas!
Escribir un comentario