Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Sin abandonar su mutismo sobre los apagones y el alza de las tarifas eléctricas, el ministro de Energía, PEDRO SÁNCHEZ, vino a consulta.
En qué quedamos, pues, hijo,
¿tenemos gas o no hay gas?,
nadie entiende este enredijo
ni lo ha de entender jamás
si no te explicas, Perico,
porque de un tiempo a esta parte
con cortes grandes o chicos
el servicio es un ensarte.
Apagones a montones,
cada vez con más frecuencia
y de mayor duración,
nos revientan la paciencia,
son una complicación
y ya nos tienen podridos
sin que haya compensación
al perjuicio recibido.
Sirve de algo, pues, Perico,
gánate el sueldo, caramba,
francamente no me explico
por qué haces tan mal tu chamba,
cualquiera hoy día diría,
al juzgarlo por sus obras,
que al ministro de Energía
energía no le sobra.
Que buena.
Simplemente y llanamente que buena.
Escribir un comentario