Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Implicado por los mails del 'aceitador' León Alegría, el ex viceministro de Salud, JOSÉ CALDERÓN YBERICO, vino a consulta, convincente.
Yo no creo que Pepito,
que Pepito Calderón,
cometiera, Dios bendito,
su pequeño "faenón",
y si ve, como es sabido,
mejor la televisión,
debe ser porque ha adquirido
una tele de ocasión.
Porque un señor funcionario
no recibe regalitos,
eso es feo, estrafalario
y no es digno de Pepito
que es todito un caballero,
una joya, una monada
que no recibe dinero
ni una tele regalada.
Y además por qué una tele
si él es sordo y medio ciego
y el pobre casi ni huele,
no señores, yo me niego
a dar crédito a tal dicho,
si es ejemplo de recato
y es todo un ángel, caricho,
hasta algo misio y calato.
Escribir un comentario