Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

La elección de CARLOS MANSILLA como presidente del Consejo Nacional de la Magistratura despertó las suspicacias de un país escarmentado.
Qué manera de fregar
el buen nombre de la gente,
tanta afrenta siempre humilla,
¿qué ganan con mancillar,
acaso no es suficiente
apellidarse Mansilla?
No hagas caso, tú, Carlitos,
son envidiosos toditos.
Te envidian porque eras pata
de Vladi, eso es lo que pasa,
la envidia es la que los mata,
los carcome y los arrasa,
deja que la gente ladre
-sin que te importe un comino-,
porque tu esposa es comadre
del ladrón de Montesinos.
Que lleve ya ocho años preso
y haya sido condenado...
¡a cualquiera le pasa eso,
más aún si es abogado
y de narcotraficantes!
Tú, Carlos, sigue como antes
que nada de esto se pega
ni de Vladi aunque es colega.
NO SE SI ADMIRAR MAS TUS RIMAS O TU EXCELENTE MEMORIA.
Escribir un comentario