Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Célebre tan solo por ignoto y mudo, el parlamentario aprista HUMBERTO FALLA LAMADRID vino a consulta luego de ver al 'aceitador' en la cárcel.
Que me llame Humberto Falla
de mucho no me ha servido,
pues de tener otra falla
-además de mi apellido-
tal cosa no me ha eximido.
¡Cómo hacer el papelón
pudo habérseme ocurrido
de ir a ver a Romulón!
Juro que Jorge no ha sido
quien a mí me hubo pedido
que un mensaje le llevara,
simplemente se ha debido
-el que yo lo visitara-
a que el pelón es mi pata
y a que no es cosa muy rara
que yo meta, en fin, la pata.
¿No me creen? Se los juro,
no es un cuento ni una pose,
soy lentito, lo aseguro...
si a mí nadie me conoce
pese a que en el Parlamento
llevo dos años y medio.
Créanme, no les miento,
soy lenteja sin remedio.
es verdad, tiene otra falla
Escribir un comentario