Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Con lentes ahumados y saludando con el brazo en alto, cual estrella de cine en el Oscar, RÓMULO LEÓN ALEGRÍA se puso en manos del juez.
Se ha entregado Romulón
y al hacerlo ha declarado
que él odia la corrupción,
¡qué pelón tan descarado!
¿Le habrá dicho, de repente,
a su hijito, Romulín,
que él detesta firmemente,
por despecho, el peluquín?
Sería más de lo mismo
que el pelado declarara
que, asimismo, odia el cinismo...
¡con lo dura que es su cara!
No importa la catadura
del golpe a comba y cincel,
para una cara tan dura
es caricia de pincel.
¿Y si al rey del 'lubricante'
que 'aceitara', generoso,
a tantísimo maleante,
a algún cielo 'oleaginoso'
lo eleváramos, bendito?
Yo le habría de rezar
a este santo, pemisito,
no me quiero retrasar.
Siempre es agradable ver las radiografías de Nicolas Yerovi. Es una pena que ya no haya Monos y Monadas. Solo me quedar enviarle un fuerte abrazo y que nos siga deleitando con su humor satirico. Debería hacer televisión para tener algo calidad en la television peruana.
Escribir un comentario