Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodísticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mí mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. Podría decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.
El jefe de las FF.AA. de Bolivia, LUIS TRIGO, respondió al presidente venezolano -que amenazara con invadir Bolivia- provocándole esta reacción.
Así que el general Trigo
se me pone a mí sabroso
y todo porque a mi amigo,
el Evo, yo, generoso
simplemente le he ofrecido
invadirle su país,
qué cosa se habrá creído
este Trigo, el infeliz.
Yo me meto donde quiero
sin que me importe quién ladre,
y al Santo Padre si quiero
hasta le miento la madre,
yo soy dios y el Tío Sam
es sólo un tío ordinario,
y si quiero mil Vietnam
le clavo en el tafanario.
Así que, Trigo, ya sabes,
no por ser tú boliviano
te vas a meter con Chávez
que, siendo venezolano,
Bolivia invade si quiere
por arriba y por abajo,
y no hagas tú que me altere
porque te sueno el badajo.
Eso es verdad Nicolas, para arrogante, metete y prepotente no hay más que Hugo Chávez, que en estos avatares ya superó la valla tan alta que George Bush puso desde su cargo en el país del "tio Sam".
La evolución chavista, es un calco.nazi, se sigue la misma evolución, el otro defendiendo la raza aria, este un megalómano, apoyado en el poder de petróleo, y en el deseo de paz que domina la nacion sudamericana: pero, que al final terminará, dividiendo el suelo sudamerican0 (Alto-Perú) y Perú-Ecuador por la tan mentada union bolivariana, que como premio terminó en SANTA MARTA, o como PEREZ JIMENEZ , quien tambien terminó en la misma situación.
Es la educación de cuarteles apoyados en entorchados uniformes, en soldaditos de ígnota y ancestral ignorancia, y de gran impotencia intelectual
Escribir un comentario