Soy poeta, novelista, dramaturgo, periodista, doctor en Literatura y, para colmo, peruano. Soy autor de veinte libros y miles de columnas periodÃsticas. He dirigido la centenaria revista Monos y Monadas y he sido condecorado con persecuciones, clausuras, bombas incendiarias, con una
condena a cuatro años de prisión por plagiarme a mà mismo y, desde hace una década, con la prohibición de publicar mi propia novela. Tengo 56 años, ocho corbatas y ningún remordimiento. PodrÃa decirse, además, que soy un hombre anticuado: me gustan las mujeres.

Según el jefe del INPE, LEONARDO CAPARR�S, los reos por delitos contra la vida merecen un régimen carcelario concesivo. Aquà van unos consejos.
Se ve que eres, Leonardito,
una persona educada,
entonces no objetes nada,
escúchame un momentito:
Si lo quieres halagar
al japonés cobardete
tienes tú que remojar
con dulzura sus juanetes.
Una vez que has remojado
los callos con gran ternura
y tus dedos le han quitado
esa cáscara tan dura,
prepárale el desayuno,
un par de huevos revueltos,
con dulzura, uno por uno,
nada duros, más bien sueltos.
A las dos, a más tardar,
no te olvides, Leonardito,
de darle bien de almorzar,
a las seis, su lonchecito,
y lo tienes que bañar
talqueándole su potito,
para que vaya a soñar
bien talqueado, el angelito.
A este paso, el gobierno aprista parece que esta dispuesto a cederle la posta en el gobierno a Fuji y su banda;
Que pena el Peru.
Se de muy buenas fuentes que el Dr. Caparrós es una persona intachable, es más, es uno de los pocos profesionales con principios que no se deja manipular por nadie, por lo que en lugar de mancillar su imagen, deberÃan ocuparse de los corruptos que abundan en el gobierno.
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