Soy Gino Alva, tengo 22 años. Adicto a los videojuegos, fanático del cine de terror adolescente, apasionado por el anime y el manga, y periodista. Empecé a jugar Wolfenstein y Prince of Persia antes de aprender a escribir. He pasado por (casi) todas las consolas. Fiel a Street Fighter y pésimo en Winning Eleven.
Soy Pedro Rivas Ugaz, 32 años. Periodista, tecnófilo, bloguero y algo friki. Primero tuve un Maxplay, luego un Sega Genesis, ahora soy el orgulloso dueño de una PlayStation 3 a la que trato con mucho cariño. A diferencia de Gino, yo sí jugué Asteroids en un 'pinball' del Centro de Lima.
"Busco chica gamer en plan serio. Que tenga paciencia y me enseñe cómo ser el mejor peleador en cualquier versión de Street Fighter. A la que no le gusten los juegos de fútbol sino los de aventura. Que sepa sacar un taconazo maléfico de Bayonetta con un simple movimiento de sus dedos. A la que no le importe pasar varias horas jugando Call of Duty: Modern Warfare 2 con tal de estar a mi lado".
Soy bastante apático y el tener la casa 'sola' todo un fin de semana no me afana mucho. Mi familia había viajado y algunos amigos me propusieron hacer una fiesta o una chupeta -cómo odio esa palabra- para aprovechar la situación. Al final no acepté y la tarde del sábado busqué a Félix y a Andy: me había aburrido de ver todo el día Rune Soldier y de leer mangas de Bleach.
Febrero es un mes hot para los gamers y no lo digo solo por el intenso calor que ya se está dejando sentir en la capital. Aquí un pequeño catálogo de los títulos que serán lanzados para distintas plataformas durante estos 28 días.
Mi primera experiencia con 'algo' para adultos fue algo extraña y estuvo ligada -vaya casualidad- al mundo de los videojuegos. Mi padre llegó a casa del trabajo con un CD que me había comprado en Wilson. El disco tenía más de 100 juegos de todos los géneros para que no me aburra en diciembre, mes en el que no hay mucho por hacer cuando las clases terminaban.
En el cine hay franquicias que duran hasta el cansancio y que son alargadas en el tiempo porque solo con el nombre hay taquilla asegurada. Ejemplos hay varios, desde Viernes 13, Halloween, Psicosis o Star Trek.
Ya renegamos bastante por lo malas que suelen las adaptaciones de videojuegos al cine de carne y hueso. Ahora toca hacer un repaso por las series animadas que llegaron a nuestros televisores en los noventa. Con menor presupuesto y publicidad, tengo menos quejas de los cartoons -excluyendo al esperpento ese de sonido boom- que de los largometrajes.
Soy recontra futbolero e hincha a muerte de Alianza Lima, pero desde hace varios años no cojo el mando para jugarme un partido de Winning. Un día me alejé de los soccer por alguna razón que no llego a recordar y no he vuelto a intentarlo. Ahora veo con envidia cómo mis amigos se reúnen casi todos los fines de semana para disfrutar de sus campeonatos con apuesta y sus copas relámpago.
Las altas dosis de Coca Cola, comida chatarra, Nesquik, cine de clase B y amigos freaks me convirtieron -es más que seguro que para mal- en un fanático de los muertos vivientes desde muy pequeño. Eso me llevó a leer cómics, buscar películas 'caletas' y, por supuesto, jugar todo aquello que tenga a los muchachos come cerebros como protagonistas.