Nuestro reconocimiento a la clase política peruana. Gracias a nuestros políticos, los humoristas podemos ganarnos la vida, formar un hogar, alimentar y educar a nuestros hijos, y todo sin mayor esfuerzo ya que el talento lo ponen ellos.
También es justo agradecer a nuestro electorado que siempre vota mal, asegurando de esa manera el futuro del humorismo peruano, aunque el país se venga abajo. Por favor nunca cambien... y si cambian, cambien para peor.
Inaceptable la actitud de el ministro más rastrero del gabinete. No se puede encubuir las atrocidades de los militares en nombre de la lucha antiterrorista. Este ministro ya no me inspira ningún respeto.
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