Soy un viejo teatrero, hijo de un novelista y de una pianista y padre de un músico y de un artista plástico. Estudié muy en serio y sigo estudiando y enseñando teatro, en la PUCP los lunes y cuando puedo el resto de la semana. Mis dramaturgos preferidos son Shakespeare, Ibsen, Miller y Becket.
Soy buen amigo de mis amigos, perdono pero no olvido, camino por las mañanas, me encanta la conversación inteligente, hago chistes y escribo obras sobre la muerte, trato de ser justo caiga quien caiga -con frecuencia el que cae soy yo- y en este blog diré lo que pienso.
Hoy es sábado por la noche y vengo de ver LA PRUEBA de Lukas Bärfuss en el Goethe de Jesús María. No sé si me he repuesto todavía.
Los actores, maravillosos todos, tuvieron que salir a saludar tres veces. Y yo quedé sin poder levantarme de mi asiento de la emoción, de la impresión, del inmenso gusto artístico que había tenido.
El espectáculo es casi demasiado intenso, denasiado fuerte, demasiado conmovedor, demasiado inteligente. Hay momentos que recuerdan a Shakespeare por lo magníficamente bien desarrollados y escritos, momentos que evocan a Sófocles por lo filosóficos y humanamente significativos, y momentos --esto es asombroso-- que nos remiten a la realidad política peruana actual y nos hacen ver la calaña a la que pertenecen la mayoría de los políticos actuales, tanto los suizos como los nuestros.
En fin, la polivalencia ideológica y emocional de este montaje --junto con su total unicidad interna-- son un ejemplo para todos los que pretendemos escribir buen teatro en el Perú.
Es que el gran Bärfuss ha entendido perfectamente que, si se trata de decir algo importante, la clave está en comenzar por una premisa sencilla. Aquí la premisa es: "Un marido se hace la prueba de ADN y resulta que no es el padre de su adorado hijo". Esta premisa es una bomba de tiempo, por supuesto, igual que son bombas de tiempo aquella en la que un rey griego descubre que ha tenido cuatro hijos con su propia madre, o aquella del fantasma del rey danés le pide a su hijo que vengue su asesinato.
Y lo que Bärfuss ha entendido también es que el arte del dramaturgo no está tanto en ínventar la premisa como en desarrollar las circunstancias que la van complicando y, con ello mismo y por ello mismo, otorgándole el significado que queremos darle.
En fin, quedé anonadado con LA PRUEBA.
Tanto el espectáculo como la obra son arte mayor, arte de primerísima calidad, arte de nivel mundial que me enorgullece como teatrero y como peruano.
Más adelante pondré aquí un comentario algo más detallado sobre la dirección, la preciosa escenografía y las estupendas actuaciones --todas son extraordinarias.
Mientras tanto, por favor no perderse alguna de las tres funciones de la próxima semana, que es ya la penúltima. Si vieron LA NOCHE ÁRABE, vean esto. Si vieron LAS NEUROSIS SEXUALES DE NUESTROS PADRES, vean esto. Si no vieron ninguna de las anteriores, vean esto. Si jamás han ido al teatro, vean esto, porque no lo olvidarán jamás.
* * *
coincido con ud. sr. alegrìa que la obra "la prueba" es muy buena en cuanto a su texto y a la gran actuacion que cumplen todos los actores; que diferencia con respecto a "la mujer sin memoria" un obra tediosa y aburrida, la idea es buena (como thriller psicologico), pero esta muy mal desarrollada.
en conclusion:
- la prueba totalmente recomendable
- la mujer sin memoria no recomendable
j.a.m.r.
Gracias por el comentario --quiere decir que no estoy solo! AA
Sr. Alegría vi la semana pasada "La prueba" precisamente porque ya me esperaba algo bueno de Lukas Bärfuss pero realmente la obra superó mis espectativas.
La intensidad se vive desde la primera escena y vamos viendo cómo el cúmulo de mentiras y cinismo se va desarrollando sin que se pueda controlar. Llega un momento en que se mezcla el drama personal, familiar, político de cada personaje y frente a todo esto no se puede evitar la angustia.
Como Ud. dice, la premisa puede ser básica pero todo lo que desencadena ello no hace más que confirmar que el autor tiene un notable manejo de situaciones humanas que lidian con la realidad tan cruel que esta puede llegar a ser. Además, la manera en que la política parece regir la vida de todos es impresionante, porque inclusive cuando no debería ser así, se la utiliza como escape, como excusa para ocultar los miedos, mentiras y odios personales, forzándonos a preguntarnos al final si hay maneras de reividicarse frente a todo el daño que cada uno se ocasiona pero que no acepta. Por último, cabe resaltar la validez que le podemos dar a una prueba y cómo la ciencia y sus resultados en un papel pueden ser tan determinantes para movilizar el rumbo de nuestras vidas, aún si nosotros quisiéramos seguir viviendo en una mentira.
No puedo evitar mencionar la disposición del escenario. Realmente innovador pues nunca había visto algo así antes.
Una recomendación: mencione a cada uno de los actores pues han hecho un trabajo fabuloso. Joaquín de Orbegoso debe haber tenido un trabajo emocional muy fuerte y muy impactante. Karina Jordán también tuvo un papel muy complicado y su actuación fue maravillosa. Els Vandell y Luis Ramírez me han dejado gratamente sorprendido. Sin embargo quien se ha convertido, tal vez, en mi actor favorito es Marcello Rivera, para mí el mejor en cuanto a su calidad actoral y la manera en que puede hacer de su personaje alguien memorable, con un final grandioso, aunque trágico, y hasta épico. Un saludo y ojalá siga habiendo mucho teatro de la calidad de este autor y de su director Jorge Villanueva. Esta semana veré "La Reina de Belleza De Lennane", así que veremos què tal está.
Pd.- En esta obra pasó un par de veces lo que trató en un post anterior, sobre las risas de algunos espectadores. Antes me irritaban un poco las risas cuando yo consideraba que estaban fuera de lugar. Sin embargo, ahora las acepto porque considero que si alguna escena o algún texto provoca reír a algún espectador es porque debe relacionarlo con alguna vivencia o experiencia personal. Lo importante es que cada uno disfrute la obra a su manera. Saludos.
Gracias por este interesante y tan acertado comentario, que cubre casi todos los aspectos de este sensacional montaje. No he visto todavía LEANNE, espero verla mañana. ¿No mencioné a todo el elenco? Lo haré, por supuesto. Hasta pronto! AA
¡Gracias por la recomendación, señor Alegría!... Y como pertenezco al grupo de las que personas que sí vieron "Las neurosis sexuales de nuestros padres" entonces es claro que no puedo perderme "La prueba" de L. Bärfuss.
Hice las "averiguaciones del caso" y vi que ponen la obra hasta el sábado 24 de julio, o sea que me quedan dos fines de semana para verla y disfrutarla... ojalá que tanto como usted.
También le agradezco su cariñosa --y diría que incluso tierna-- respuesta a mi anterior comentario en otro post de su blog, a lo cual contestaré en el lugar correspondiente, porque ha provocado unas cuantas reflexiones más en mí y me han surgido algunas preguntas que me gustaría plantearle.
PD. El sábado pasado estuve en el teatro Racional viendo Diecisiete camellos y, por cierto, encontré una sala llena de un público sumamente respetuoso y atento, en la cual estuvieron presentes todo el tiempo el autor y el director que no quisieron --supongo-- perderse una sola de las reacciones de los espectadores.
Un saludo afectuoso.
Gracias por su cariñoso comentario! No deje de contarnos qué le pareció LA PRUEBA! Hasta pronto! AA
En La Prueba, tragedia de desencuentros, de diálogos de sordos, de ritmo fatídico que nos acompaña desde el comienzo, la simbiosis texto y “teatralidad” es completa y creativa.
No entiendo esto de la simbiosis entre texto y teatralidad.El escenario se nos presenta como un espacio abierto hacia el público, que deja a actores y actrices expuestos, extendiéndose aun fuera de escena, como en el estrechísimo espacio dormitorio en que Peter y Franseck se refugian en algunos momentos.
También el vestuario tiene un papel creador. El similar terno (y corbata) que identifican a Simón, jefe y padre, y a Franseck, siervo (e “hijo”) contrasta con el desarreglado y expuesto atuendo de Peter, incluyendo los pies descalzos. Sobre este mismo tenor, son muy impactantes las reacciones de los diferentes personajes ante la imposición del lavado de pies al que Simón los somete, un rito de sometimiento.
Ojala, después de la temporada en el Goethe, la posta sea tomada por otros espacios escénicos para que un público mayor pueda apreciar La Prueba.
Yo pienso lo mismo, porque es un montaje muy importante y que debe y puede ser visto por miles. Hasta pronto! AA
La Prueba: Por favor, repónganla en el ICPNA, tal como hicieron con Las Noches... y Las Neurosis... a veces el tráfico espantoso de Lima nos juega malas pasadas. Las obras imperdibles deben darnos un chance a todos para verlas!
Tengo entradas para Las Puertas del Cielo para la próxima semana. Vi La Reina de Belleza... y me impactó. Los Condenados también la disfruté muchísimo, "sentía" las dudas existenciales de Woody Allen en la atmósfera. Y ahora me estoy animando a ir al Teatro Racional.
Gracias por sus sugerencias y apreciaciones, como siempre excelentes.
Una lectora/teatrera ya conocida por usted,
Sinceramente,
Myriam Oliver
DNI 07816990
P.S. Carmina Burana, aunque perteneciendo a otro rubro, MAGNÍFICA!
Gracias por su lindo comentario. No fui a ver Carmina Burana porque --la verdad sea dicha-- la he visto demasiado, en distintas versiones (hasta la he cantado, en el coro como segundo tenor, más de una vez, desde su estreno en Lima con la dirección de Hans Gunther Mommer). Esta pieza es bastante controvertida como música, tanto por la ideología de su autor (nazi confeso) como por la música misma, que muchos analizan, con buenas razones, como música típicamente propagandística, y por ello mismo impactante y pegajosa. Una obra, en fin, muy ambigua y con pasajes muy bellos. El espectáculo que usted vio debe haber sido lindo. La felicito por su asidua concurrencia al teatro y le agradezco escribir con tanto cariño. AA
Una Obra muy intensa y bella, excelentes las actuaciones... Alonso podría usted comentar la “Reina de Belleza de Leenane”, siendo un principiante en el mundo del Teatro la Obra me pareció tan vacía como “Agosto”, ambas efectistas pero no me llegaron a conmover en lo absoluto. Esto sin desmerecer las buenas actuaciones en ambos elencos.
Será que siendo un principiante no entiendo las obras (o no las comprendo del todo), ya que ambas Obras fueron aplaudidas a rabiar por el público asistente.
LEENANE es una obra que viene con mucho buen comentario en el extranjero. Pero eso no lo obliga a gustar de ella --igual que a mí no me obliga a gustar del ajo el que los mejores chefs del mundo lo usen y a casi todo el mundo le guste. Veré la obra este fin de semana. Mientras tanto, no se pierda LA PUERTA DEL CIELO! AA
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