Soy un viejo teatrero, hijo de un novelista y de una pianista y padre de un músico y de un artista plástico. Estudié muy en serio y sigo estudiando y enseñando teatro, en la PUCP los lunes y cuando puedo el resto de la semana. Mis dramaturgos preferidos son Shakespeare, Ibsen, Miller y Becket.
Soy buen amigo de mis amigos, perdono pero no olvido, camino por las mañanas, me encanta la conversación inteligente, hago chistes y escribo obras sobre la muerte, trato de ser justo caiga quien caiga -con frecuencia el que cae soy yo- y en este blog diré lo que pienso.
Se salió el mar. Hay más estrenos que ver esta noche y más obras en cartelera de las que un espectador normal podría presenciar cómodamente en dos meses, mientras se sigue realizando el festival internacional de teatro de la Universidad Científica del Sur. Es como para escoger con cuidado.
Hoy también estrena Extras, una tour-de-force de la mexicana Sabina Berman basada en una comedia norteamericana de Marie Jones. Giovanni Ciccia y Sergio Galliani representan quince personajes, dirigidos por Alberto Ísola, nada menos; va en el VARGAS LLOSA de la BNP en temporada larguita pero no eterna. El original norteamericano de Jones trata sobre un pueblito que es invadido por una empresa de Hollywood que ha venido a filmar una película con la intención de "preservar el sabor local". Berman cambió de locación esta obra: es el 'sabor local' de un pueblito mexicano lo que Hollywood quiere preservar. Es muy interesante que esta historia sea contada por solamente dos actores que hacen --entre los dos-- 15 personajes.
Y para colmo, también hoy estrena el BRITÁNICO: Jarana es una nostálgica comedia costumbrista que lleva diecisiete temas de música criolla de distintos autores y géneros; la ha escrito Nicolás Yerovi, la dirige Carlos Tolentino y participan Ismael Contreras y Haydeé Cáceres.
Obras recién saliditas del horno son la peruana El último árbol de Franklin Dávalos, que arrancó la semana pasada en el TEATRO RACIONAL de Barranco. El elenco incluye a Enrique Victoria, nada menos.
También en cartelera está La de cuatro mil, del abuelo de Nicolás (Leonidas Yerovi) que se viene presentando en el CAFAE-SE de la avenida Arequipa.
Para más lujo de estrenos, ya está encima Agosto, por ejemplo, del norteamericano Tracy Letts, un drama con toques de acidez familiar que se sacó el Pulitzer y todos los demás premios el 2008. Dirige Juan Carlos Fisher a un elenco estupendo encabezado por Claudia Dammert como la matriarca de una familia disfuncional --pero la bella flaca Norma Martínez le pega a ella y a casi todo el elenco, según me cuentan.
Y por supuesto vendrán más. ¿Hay o no hay auge teatral en Lima, pregunto yo?
Alonso, hubiera sido genial que hablaras un poco mas del Festival. Han habido obras muy interesantes, como "Harina", de Argentina, y "Última Calle Poniente" del grupo Moby Dick de El Salvador.
Tambien tuvimos la oportunidad de presentar nuevamente "Las piezas de V." el domingo 18. Fuera de la movida del FITECA, este Festival es practicamente el unico espacio en el que podemos compartir con gente de teatro de varios paises.
Cierto, Renzo, y me hubiera gustado mucho ir a todos los espectáculos y comentar cada uno, pero mira: este blog lo mantengo ad-honorem, y aunque me pagaran, no creo que, en nuestro país, podría ser lo suficiente como para dedicarme full-time a ir al teatro y a comentarlo --que mucho me gustaría sólo escribir, por supuesto. La columna de los jueves --esa sí que no es ad-honorem-- tiene un espacio limitado, de modo que, aún si yo viera todo, no tendría el espacio para comentar ni el 10 por ciento de ese 'todo'. ¿Debería ir a todo lo posible, todas las noches? No me da el cuerpo ni el alma, querido Renzo, porque quiero escribir, quiero estar con mi familia, quiero ver a mis amigos. ¿Es más importante escribir sobre el Festival que sobre los estrenos locales? No me lo parece: los estrenos locales son 1) accesibles al público local durante largo tiempo después de ser comentados, y el comentario tiene más sentido, y 2) son una forma de vida para nuestros actores. Pero no me quejo, ni cosa por el estilo: ya es bastante tener este espacio para escribir y escribirte, y tener la columna. Gracias por tu comentario. Un abrazote! A
LAS NEUROSIS SEXUALES DE NUESTROS PADRES
Reposición Mayo 2010
Efectivamente, y con más precisión... pues se estrena el jueves 13 a las 8 pm. y es una reposición de uno de los tres o cuatro mejores montajes del 2009. AA
estupenda dramaturgia del escritor aleman de ¨LA NOCHE ARABE´´ las actuaciones de los 5 actores muy buenas, con un despliegue fisico bastante destacable, la escenografia acorde con la obra, ojala se sigan presentando obras de autores rusos, chinos, alemanes, etc, para conocer atravez de sus obras la idiosincrancia de sus culturas.
j.a.m.r.
Y peruanas, claro, aunque conozcamos la idiosincracia de nuestra cultura. ¿O será que no la conocemos? AA P.D. totalmente de acuerdo con su apreciación de esta bella obra.
Estimado Alonso,
Me pregunataba si alguna obra de Samuel Beckett será puesta en escena en los próximos meses. Sería muy bello encontrarse con Fragmento de teatro I o La última cinta de Krapp.
Recuerdo hace poco haber escuchado a un actor decir que iba a presentar LA ÚLTIMA CINTA DE KRAPP, y recuerdo haber dicho "pero claro, hombre, te va al pelo!". Pero no recuerdo quién me contó que la haría este año. ¿Alguien sabe algo de esto? Esta pieza la estrenó, en los años sesenta el gran Hernando Cortés, y creo recordar que ha sido repuesta alguna vez desde entonces. En este momento reviste un especial problema por solucionar, ya que la tecnología ha cambiado mucho y las cintas grabadas --el sistema carrete a carrete-- es ahora muy anticuado, lo que puede tener consecuencias sobre la verosimilitud de la pieza. Gracias por su interés. En cuanto me acuerde-- o tenga más noticias-- de un próximo montaje, habré de publicarlo. Hasta pronto! AA
Sr. Alegría tuve el placer de ir a ver el martes Agosto- Condado Osage y déjeme decirle que me he quedado gratamente sorprendido por tan excepcional puesta en escena bajo la dirección del gran Juan Carlos Fisher. Realmente todo sucedió tan rápido que no tuve ni tiempo de hacerme expectativas con esta obra pero de lo poco que tenía idea lo ha superado con creces. Para comenzar la escenografía es muy imponente pues no solo es preciosa por la decoración sino que nunca había visto las actuaciones paralelas que esta brinda, lo cual definitivamente le ha dado otra proyección a la obra. Del mismo modo la iluminación, como ya es costumbre en La Plaza siempre tan precisa y muy eficiente, especialmente en aquella escenografía. Desde un comienzo comprendí que debía ver esta obra sin juzgar a cada personaje con la moral que yo pudiera tener, pues eso me permitiría un mayor deleite. Y así fue. El tema de la desaparición de un personaje importante y las reacciones que se suscitan a partir de ella, así como verdades escondidas son temas recurrentes en el teatro ¿verdad? Pero, para mí, lo que el autor ha hecho a partir de esta situación es sorprendente porque he visto que generalmente los personajes ya se muestran humanos, honestos y desesperados desde un inicio, cosa que no sucede aquí pues somos asistentes de una debacle personal, de la evidencia de las humillaciones y las frustraciones que cada uno tiene pero, como si quisiera hacernos sufrir el autor, dadas a pequeñas dosis. Más aún en personajes como el de Norma Martínez que al final de la obra si uno hace una comparación no parece que fueran la misma persona que se mostraba segura de sí misma y con personalidad dominante de la vida. Y toda esta visión solo nos permite una buena actuación no solo de ella sino de gran parte del elenco, quizás de todo. Claudia Dammert, me cautivó de sobremanera pues era un personaje muy difícil que tenía que lidiar con su adicción con las pastillas y con el cáncer a la boca. Sin embargo, pese a la crueldad y la frialdad que pueda mostrar en varios momentos uno le llega a tener un gran cariño, tal vez porque entiendo que es una persona que sufre e intenta canalizar todo lo que le pasa de alguna manera. Por eso mismo pienso que es muy loable que esta señora haya logrado hacer de este personaje lo que hizo: Originar una vorágine de sentimientos encontrados que desencadenan en un final angustiante pero soberbio. Sin duda un complemento perfecto fue como ya le había mencionado Norma Martínez quien siempre nos brinda papeles increíbles. Ella es la prueba de toda la decadencia que puede sufrir una persona cuando tiene que encarar con una gran responsabilidad que ella eligió asumir. Y finalmente le tocó interpretar los momentos más densos, difíciles y dramáticos los cuales fueron brillantes. Juntas, acompañadas del resto del elenco pero imponiéndose frente a él, hicieron una de las escenas más hermosas que vi en el teatro: el final de una cena llena de verdades, sinceridad y dolor (escena que yo no sé por qué causó tanta risa en una parte del público, pues para mí era tal vez la escena más fuerte y dramática de la obra; quiero pensar que se trataron de risas nerviosas, en fin). No obstante, el personaje que más me encantó fue, sin dudarlo, Yona. Nunca había visto actuar a Nidia Bermejo por lo que he quedado estupefacto por la gran sensibilidad que logra mostrar a través de la obra. A diferencia del resto de personajes ella no tiene una verdad que decir o alguien a quien enfrentar, simplemente se encarga de ver y escuchar todo lo que sucede. Y lo que me sorprendió más aún de este personaje es que nunca juzga a los demás, tampoco es que trate de entenderlos, pero el hecho que tolere vivir allí pese a TODO lo que sucede demuestra una gran fortaleza que se demuestra cuando pone en su sitio a Fredy. Su encanto se demuestra cuando habla de sus padres o cuando logra conectar con casi toda la familia de modo muy singular: a través de su comida e inclusive cuando la vemos leyendo. ¿Dije que quedé encantado con ella? Pues sí, me encantó. Finalmente, puedo decir que la forma como cada personaje se construyó y la manera como se desenvolvió a través de toda la historia fue magistral. Como siempre un gusto ver a Montserrat Brugué (por alguna extraña razón no me terminó de convencer su actuación, sucede que verla toda pusilánime no me parece que haya sido un buen papel), Miguel Iza (él siempre tratando de hacer personajes antipáticos), Javier Valdés (de quien resultaba muy difícil creer todas las cosas que de su personaje decía Bárbara pero quien lo hizo magnífico), Rómulo Assereto (siempre demostrándonos su gran versatilidad), Ana Cecilia Natteri (su personaje no me parecía muy agradable pero vaya sorpresa que nos dimos), Sandra Bernasconi (a su personaje, fue inevitable, le tomé cariño pero, como casi todos, eligió vivir sin remordimientos), Carlos Victoria (comprendí que Carlos era tal vez el más normal), Patricia Barreto (tenemos que ver más de ella pues me gustó mucho esa interpretación: una adolescente que trataba de todas las formas de escapar), Carlos Mesta y Alberto Herrera (aunque pequeñas fueron vitales sus apariciones, especialmente de este último cuyo monólogo me hizo acordar a Kabul y como si fuera un presagio de lo que venía ya me esperaba lo mejor). Los momentos de risa muy bien equilibrados con los angustiantes, en tres horas (larga, ¿no?) que son realmente buenísimas. Espero su opinión para leer si comparte mi opinión o si discrepa. Si hace un post de esta obra sería ideal que mi opinión vaya en ese post, igualmente gracias por leer y cuídese.
Gracias por el extenso e interesante comentario. Acabo de publicar una entrada sobre AGOSTO, pero no puedo cambiar de lugar el texto sin que usted pierda su autoría. A lo mejor usted puede hacer un 'copiar/pegar' apropiado. Hasta pronto! AA
Yo vi ""las neuroxis sexuales de nuestros padres" el año pasado en el Goethe Institut y fue realmente buena.
Me parece estupendo que repongan la obra ;D
Efectivamente, es un precioso montaje de una interesantísima obra. Gracias por el comentario. AA
De acuerdo con Alonso Alegría (ver 22 de abril en este blog) que es más importante conversar sobre lo nacional abriendo el panorama en toda su extensión, pues hay estrenos de todo tipo todas las semanas. Pero, también considero, con Renzo García, que debemos dar cabida al teatro de otras realidades, como lo presentado en festivales.
Pero si, cada uno a lo suyo. Es indispensable que existan blogs como este y otros, además, a falta de espacios de reflexión y conversa de otros tipos.
Este año acompañé, casi en su integridad al V Festival UCSUR de Teatro Internacional. Fue ocasión para apreciar intervenciones de Argentina, El Salvador, Costa Rica, Colombia y México, Ecuador, entre otros, pero también para conocer lo producido en el Perú, y que seguramente se me perdió antes, como "Las piezas de V", de AE-PUCP, o Estado de sitio de Albert Camus, por la ANEA, y la presentación de una cuarta versión de "La Nave de la Memoria", de Cuatrotablas.
Disculpen la extensión, pero quiero dar una idea, en breve, acerca de los resultados del Festival UCSUR, que espero puedar comunicar lo que implica. Los Festivales UCSUR son realizados desde hace cinco año por un equipo de la Universidad UCSUR, comandado por Percy Encinas. Todos sabemos, que al carecer de una cobertura estatal promotora efectiva (ojo que no estoy diciendo auspiciadora), aparte de las siempre dificultosas logística (facilitada por la entusiasta cooperación de alumnos de la especialidad de literatura de San Marcos) y la muchas veces espinosa relación con los medios, lo complejo pero retador que resulta organizar eventos de este tipo.
Este año además, contamos con el auspicio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que brindó ambientes de la Casona para el II Congreso Internacional de Teatro Contemporáneo y para las indispensables Mesas de Análisis, espacios de discusión y conversación posteriores a los espectáculos entre los grupos y el publico. La UNMSM también auspició la presencia de la Embajada del Teatro Brasileño, en manos del actor brasileño Renato Borghi y miembros del Grupo Teatro Promiscuo. Un evento anexo fue un interesante seminario (pagado), organizado por UCSUR, a cargo del crítico teatral argentino Jorge Dubatti.
Un primer punto, el acceso a los espectáculos es gratuito. Este año, quizás el obstáculo principal, la disposición de espacios, fue solventado nuevamente gracias a la disponibilidad gratuita de los espacios públicos (parques y teatros estatales) y privados. Sin embargo, el hecho es que, aparte de la concurrencia a los parques, lo que noté fue un gran público compuesto por alumnos de la UNMSM y UCSUR, además de grupos de entusiastas concurrentes externos. A mi lado en las colas tenia universitarios y universitarias que se pasaban la voz de donde y cuando era la próxima función.
Claro, aparte de la especie de “barrera mental” que excluye a los espacios de UNMSM de algunos públicos, está la evidente lejanía de los auditorios Ella Dumbar Temple y Rosa Larco, del campus de la UNMSM. Por lo demás, el Auditorio Ella Dumbar tiene muy buena acústica, que pudimos apreciar, para solo mencionar algunos espectáculos, en Harina (un muy logrado unipersonal de Carolina Tejada de Grupo Doble V); Con el bulto en la espalda (Teatro Simulacro, País Vasco) y en las dos obras presentadas por Grupo Teatro Promiscuo del Brasil.
Quizás se puede buscar, en el futuro, resolver parte de las dificultades físicas de acceso, con la disposición de movilidades en puntos estratégicos, probablemente con un gasto para el público asistente interesado. También esperamos que para el próximo año esté listo el nuevo y proyectado espacio escénico en el Centro Cultural de San Marcos (Casona), producto de un convenio de la UNMSM con la AECI, que se ofrecerá como un espacio más para futuros UCSUR y otros eventos, previo convenios con la UNMSM.
Por último, para beneficio de un público más amplio, y que está presente en todos los festivales, es considerar las posibilidades de la presentación de los grupos en otros espacios. Pero esto es harina de otro costal, y depende de otro tipo de coordinaciones.
Mientras tanto nuestros auspicios y parabienes para el VI Festival UCSUR.
Gracias por su interesante e informativo comentario. Yo no he podido ver ningún espectáculo del festival, la razón lógica. Vivo lejos. Entre ir, ver y volver de San Marcos, la experiencia me hubiera tomado tres horas. No tengo este tiempo porque yo soy como un taxista de la escritura y la dirección: si no taxeo no como. Pero Lima es ya tan grande que resultas pensables festivales hechos para un público limitado, como por ejemplo los dos o tres millones de personas que viven cerca a San Marcos! Hasta pronto! AA
El último árbol, de Franklyn Dávalos, autor y director joven parte de la propuesta Teatro Racional, es una historia planteada en tono de metáfora, atreviéndome a decir que el empleo del lenguaje me recuerda a César Vallejo. Un despliegue de artificio teatral imaginativo, desenvolviéndose los cuadros uno a uno hasta el final, con algunos logros visuales muy poderosos, aunque hay otros que no me llegaron.
La narración de la historia, aunque fluida, se pierde en la intención universalista propuesta en la reseña.
¿Qué es una 'intención universalista' por favor?Pero tenemos a personajes bien delineados en la búsqueda de sí mismos, e inmersos en problemáticas intrínsecas a la condición humana: un viejo joven (un vital Enrique Victoria, tanto al comienzo cantando un vals a capella como en el fantasmagórico final); un joven viejo y una mujer que busca su mayor logro en la maternidad, a costa de maltrato y a falta de amor.
Interesante, me da aún más ganas de ver esta obra. Espero no perdérmela.
Alonso y demás: Lo que quiero decir con 'intención universalista' es que, segun la reseña presentada en el blog de Teatro Racional, la intención del autor es tratar una problemática latinoamericana. Para mi eso no es tan evidente en la obra. Por lo demás , los personajes se sostienen a si mismos.
Gracias por la aclaración. Lo que vale para comprender la obra es, siempre, lo que aparece en el escenario. Hasta pronto. AA
Hola de nuevo. La puesta en escena de La de cuatro mil de Anacleta Teatro, hasta el 30 de mayo en el local de CAFAE, incluye un escenario sobrio y un desarrollo ágil de la obra. Por otro lado, es una obra que por el tono, longitud, y alcance es aparentemente facil de poner en escena. Sin embargo, necesita de una afiatada dirección a la vez de actuaciones imaginativas para ser verdaderamente efectiva, en este caso para hacer reír al público, cosa que ocurrió rara vez en la función a la que fui.
Existe si, en la dirección de Jorge Medina Moretti, una intencionalidad de hacer el disparate más locuaz y jocoso, para lo cual se recurre a artificios de la commedia del arte y a gags circenses, aspectos que lamentablemente se pierden ante un cuadro de actores dispar, especialmente en los papeles femeninos. Sin embargo, es siempre interesante redescubrir la contemporaneidad del sainete clásico, en el sentido común popular, tretas, embrollos, y final feliz, de las obras de Leonidas Yerovi.
Gracias, Gustavo, por tu comentario. No pude ver la obra otra vez en esta nueva locación. Hasta pronto! AA
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