Soy un viejo teatrero, hijo de un novelista y de una pianista y padre de un músico y de un artista plástico. Estudié muy en serio y sigo estudiando y enseñando teatro, en la PUCP los lunes y cuando puedo el resto de la semana. Mis dramaturgos preferidos son Shakespeare, Ibsen, Miller y Becket.
Soy buen amigo de mis amigos, perdono pero no olvido, camino por las mañanas, me encanta la conversación inteligente, hago chistes y escribo obras sobre la muerte, trato de ser justo caiga quien caiga -con frecuencia el que cae soy yo- y en este blog diré lo que pienso.
Esta es la primera canción de un precioso espectáculo que, con la dirección de Alberto Ísola, se está presentando en el Teatro del Olivar.
Con una duración no muy extensa pero muy suficiente, Bruno Odar y Marcela Pardón van desgranando un racimo de canciones de Jacques Brel, el maravilloso cantante y autor francés.
Esta divertidísima y reveladora canción es una Oda a la Idiotez. La Idiotez es el Gran Tema de toda la divertidísima velada, ya que va enlazando un bloque de canciones con el siguiente para definir cuál es la etapa más idiota de la vida. Así va delineando, de manera indirecta, el transcurso de la vida de Brel --y también, por cierto, el de la nuestra.
En este video --luego de una antipática pero brevísima introducción televisiva-- se encuentra una buena descripción del espectáculo, con declaraciones de Ísola y de los intérpretes, y fragmentos de más canciones de Jacques Brel.
COMENTARIO
Para quienes no conocíamos a Jacques Brel mucho más allá del nombre, este es un espectáculo revelador de un inmenso talento no solamente musical sino dramático. La temática de las canciones abarca el universo entero -el universo humano y algo más también--y revelan una inmensa inteligencia (único instrumento válido para lidiar con la idiotez).
Bruno Odar es un excelente actor en parte formado en Francia -no debe extrañarnos, entonces, lo bien que habla el francés-- y Marcela Pardón es una bella y expresiva cantante dotada de una preciosa voz. Ella se ha hecho especialista en la canción francesa, y tiene un programa de canción francesa en Radio Filarmonía 102.7. El talento de ambos está totalmente afiatado -esta es una reposición de un espectáculo ya presentado varias veces a través de los años--, conocen muy bien su material y lo expresan con absoluta solvencia y, sobre todo, completa comodidad.
Esto hace que nosotros, por nuestro lado, nos sintamos también muy cómodos, y por ello nos vayamos metiendo poco a poco y cada vez más en el mundo -en la historia, en el devenir--de esta velada de 'música actuada' (por ponerlo de alguna forma) hasta que llega a capturarnos totalmente.
Es particularmente destacable el trabajo de hilación de las canciones necesario para convertirlas en un todo integrado, un solo espectáculo. Este trabajo ha correspondido a Alberto Ísola, quien aquí revela una faceta más de su inmenso talento. También son de resaltar las traducciones castellanas de las letras, dificilísima labor resuelta con gran solvencia.
'CANCIONISTA': CANTANTE SIN VOZ
El arte de Brel tuvo enorme y permanente éxito mundial, pese a que su talento no incluía una gran voz. A cambio de esto, tenía un gran talento actoral, como se evidencia en el video que aquí cuelgo (lástima que esta canción, acerca de los cucufatos, no venga con traducción castellana).
En esto de saber 'decir la canción', Brel comparte y refuerza la tradición francesa de cantantes que 'cuentan la historia' con inmensa expresividad. Cantantes mujeres en esta línea son (sale con ejemplos cantados) la Piaf, la Greco, la Patachou. También Becaud, Chevalier, Moustaki y muchos otros cantantes franceses son grandes actores, y en ello -en saber decir la letra con más o menos voz-- reside la mayor parte de su éxito --como también en la calidad e interés de las letras, por supuesto, que sin letra qué decir, no hay quien pueda decir nada.
Esta tradición del 'cantante sin voz' contrasta con la tradición norteamericana, donde la capacidad de la voz parece ser indispensable, también en cantantes que hacen un repertorio de canciones narrativas -Judy Garland y Barbra Streisand, por ejemplo, quienes tienen grandes voces (aquí Judy, en una muy especial versión dramatizada de Over the Rainbow y aquí Barbra en una versión a toda voz de la misma magistral cancíón). La gran excepción norteamericana es, por supuesto, Louis Armstrong quien sencillamente no tiene nada, pero nada de voz, no es un cantante, siquiera, pero...
En habla hispana, el cantante 'narrativo' por excelencia me parece que es el cubano Bola de Nieve (aquí cantando el bolero "No puedo ser feliz"), y en el Perú tenemos, por supuesto, a Chabuca Granda quien, con su pequeña pero afinada voz, supo expresar mejor que nadie el contenido poético y narrativo de sus letras encantadoras letras (aquí cantando José Antonio).
Hola Alonso,
es raro saludarte y saludarme a mi mismo a la vez pero bueno, cuantas ganas tengo de ir a ver Brel. Según tus comentarios, y otros que he podido leer, es un gran espectaculo. Sé que Bruno y Marcela la deben de estar rompiendo en el escenario y que será toda una experiencia el oir cantar a Bruno. Mi historia con Brel, por asi decirlo, es que el dia en que yo fui, llegué hasta la puerta y un cartelito me sorprendió, el que decia que habian pospuesto el estreno para la siguiente semana. Pero al no tener tiempo para volver, aun no voy a verla. Bueno, espero verla pronto y tener una historia para contar en mi blog -- como verás en mi url, espero lo visites, tambien hablo de teatro y de todo un poco en realidad.
Me gusta tu blog, tienes esa idea teatral que yo estoy concibiendo poco a poco, yo tambien tengo esa pasion teatral, esa que sólo los teatreros entendemos. Bueno, saludos Alonso
Gracias por el cariñoso comentario, querido tocayo --efectivamente, los Alonsos somos pocos y es curioso encontrarse con alguno (te contaré que cuando yo era chico, no había ninguno salvo el Quijote y Ercilla). Ojalá puedas ver MUY PRONTO este espectáculo tan lindo porque no quedan muchos miércoles en noviembre. Hasta pronto y por cierto miraré tu blog. AA
Vi el espectáculo hace un mes y me pareció muy bueno. No me extrañó que no lo hubieras comentado en este blog, pues pensé que lo tuyo era solo teatro, pero como bien dices, es una "música actuada", yo había pensado ponerle el nombre de "teatro cantado", sin llegar a ser un musical, quizá por la falta de baile (es una especulación mía).
El espectáculo fue mejor de lo esperado, puesto que esperábamos sólo escuchar buenas canciones, pero la secuencia, la trama y la actuación hicieron que sea un espectáculo completo.
También hubo un buen balance: ni Odar opacó a Pardón con la actuación, ni Pardón opacó a Odar con el canto y el piano, en su punto preciso.
Gracias por este comentario. En realidad, creo que sí existe el flexible género al que pertenece este espectáculo, y es el 'cabaret'. Es muy interesante y valioso ver cómo Alberto Ísola prueba, siempre corriendo riesgos, pero también con buen sentido y el consiguiente éxito, por lo menos artístico, nuevas formas y maneras de hacer teatro (por ejemplo 'El cine Eden', estupendo montaje de teatro-danza). Hasta pronto y gracias por el perspicaz comentario. AA
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