Cuestiones del fin del mundo

Denisse Sotomayor

Soy periodista y fotógrafa independiente y espero seguir siéndolo toda la vida. Me apasionan las historias extrañas y las situaciones extremas. Tengo la convicción que para saber y aprender hay que vivirlo, por eso hoy estoy a 3mil 200 millas de casa, sufriendo y gozando lo que significa llegar al continente menos explorado del planeta tierra: La Antártida.

Este espacio es un gran nexo entre el Perú y la Base Científica Machu Picchu que opera desde 1989 en la Antártida. Hasta aquí llegan nuestros compatriotas todos los veranos australes para izar la bandera, realizar estudios científicos y labores de logística en nombre de la patria.

Buscando Machu Picchu con un rompehielos

Compartir:
ant03.jpgEsta es la segunda parte de la travesía que no terminó de ser una aventura al pisar tierra. Eran las cinco de la mañana del 28 de diciembre y el cielo tenía la intención de nevar. Los 20 a bordo del rompehielos "General San Martín" íbamos en búsqueda de la Base Peruana.


Hace dos inviernos que la Estación se encontraba abandonada. No sabíamos si estaba cubierta con nieve, si se podría llegar a ingresar o si debíamos acampar en la Ensenada. Luego de media hora, los nervios transformados en risas se empezaban a escuchar. Nos mirábamos unos a otros. ¿Dónde está? preguntábamos con desesperación. Varias vueltas después, a lo lejos, avistamos el color rojo de nuestros módulos. Gritos y aplausos -como si se tratara de un gol- calmaron la gran incertidumbre. La base estaba en pie y la puerta se encontraba a la vista.

Al llegar a tierra el equipo se dividió. Aldo Saavedra se fue a la cocina, los maestros en electricidad y agua tomaron sus puestos en el grupo electrógeno y las tuberías. El resto se quedó bajando los víveres para los próximos días. Somos un país que dispone de pocos recursos y no contamos con maquinas ni grúas para el traslado de carga, por lo que el alimento para los próximos dos meses se llevaron al hombro.


Con solo pollo, fideos y sal, el cocinero hizo gala de su sazón y preparó un reparador caldo. Dentro, la base se encontraba en muy malas condiciones, todavía hay mucho que hacer, pero las ganas y el esfuerzo superaron los obstáculos. Esa misma tarde se pintó el asta en la que todas las mañanas, después del Himno Nacional, se iza con orgullo la bandera peruana.

El 2012 y las lágrimas de un viejo lobo
Horas antes del año nuevo sonó la radio. El Mayor Raúl Jara contestó. Al otro lado del auricular se escuchaba al Capitán de Fragata argentino Musso Soler, quien comunicó una mala noticia. Los 12 expedicionarios restantes no iban a poder arribar ese día, como estaba previsto, porque la Fuerza Aérea Argentina no tiene disponibilidad de aviones hasta el 9 de enero. Ellos se encontraban varados en Río Gallegos y desde que llegamos a la base Machu Picchu hemos perdido toda comunicación con el grupo.

Antes de la medianoche se improvisó una ceremonia de imposición de galones en la sala principal de la Base. Fueron tres los acontecimientos: la bienvenida a filas del ejercito del capitán Vásquez, médico de la expedición. El asenso a teniente de Romel Blas, jefe de operaciones anfibias, y el pase a retiro del querido técnico Pacheco, jefe de navegación, quien luego de 34 años de servicio besó la bandera por la que todo este tiempo estuvo dispuesto a morir.

ant01.jpg
"Hoy es un día feliz por que siento que he cumplido la misión de amar a mi patria, pero también es un día triste porque sé que no volveré a vestir este uniforme verde olivo que tanto orgullo y amigos me dio...".

La mayoría tenía la mirada clavada en el piso, ocultando los ojos. Yo no pude disimular las lágrimas y luego de unos segundos de fortaleza, él tampoco.

Brindamos por nuestro querido técnico y tomamos en nombre del 2012. Como en este sector del mundo, en los veranos no existe la noche y la luz casi siempre es la misma, todos bailábamos como si fueran las 12 del día. Sin duda la que más bailó fui yo, porque soy la única mujer y los chicos se negaban a bailar entre ellos. Salsa, cumbia y, para rematar, dos horas de huayno puro y maduro. Entre bailoteo y zapateo nos dieron las 8:30 de la mañana y la jornada laboral aquí no puede parar, así que debíamos ir a dormir pues esas horas perdidas se recuperarían el mismo primero por la "noche".

De pronto ya era dos de enero y faltaban pocas horas para mi cumpleaños número 25. Las 12 las pasé sola, frente a la computadora cerrando el primer reportaje -que nunca fue publicado- para una conocida revista. Luego, edite el video de presentación para este blog hasta las 5 am. Dormí un par de horas porque muy temprano debía cruzar la congelada bahía hasta la Estación brasilera Ferraz. Aquí, el tiempo es más impredecible que nosotras, pero se presume que a medida que avanza el día, avanza también el viento.

Cruzamos en dos zodiaks. Yo -como siempre- con el Técnico Pacheco al motor y el ahora Teniente Romel Blas. En el camino una ballena bebé sopló a lo lejos. Qué mejor regalo, pensé.
 
Una vez en la computadora me demoré más de cuatro horas enviando nueve fotos y un archivo de Word. Los brasileros que entraban al laboratorio -donde mi querida amiga Larissa, especialista en aves, tiene la gentileza de prestarme su computadora- me felicitaban, me cantaban Saudade Feliz, me invitaban a comer y yo lo único que podía pensar era en hacer un ritual a los vientos australes para que ayuden a llevar mis imágenes a la bandeja de entrada de mi editor. No comí pero me reí con el "Happy Birthday" portugués y las chicas que andaban trabajando me distraían un poco.

De pronto dos alertas por radio: "Denisse-Denisse-the-peruvians-are-waiting-for-you". Sabia que la insistencia tenía que ver con el clima y que ya no se podía esperar más. Nunca pude enviar el video.
    
En la orilla me esperaban con los chalecos puestos y los motores a punto de encender. Subí rápidamente al bote. Arrancamos.

ant02.jpg
"Espero que no nos agarre la cremolada", dijo Pacheco. Blas y yo venimos por primera vez así que no entendimos y como sonó gracioso, sonreímos. Quince minutos después -casi llegando a la estación- el mar era cada vez menos líquido. De pronto -he ahí- la cremolada. El océano se había congelado. No podíamos llegar a la costa. Miles de pequeños témpanos condensaban las aguas y el viento comenzaba a soplar. La hélice trituraba los hielos y los hielos parecían romper el bote. Hay que recordar que el zodiak es un bote inflable y la goma sonaba como quejándose. Si caíamos no existía posibilidad de sobrevivir.
    
En la proa, Blas y yo apartábamos con remos los bloques de hielo. Pacheco había decidido tomar la delantera y,  lentamente, empezamos a abrir el camino al otro zodiak que venía detrás. Fue complicado pero más tranquilo. De vez en cuando volteaba a mirar al técnico que parecía calmado y eso me daba un poco de seguridad. Media hora después, en el mismo trayecto que recorrimos en siete minutos, pudimos llegar a la orilla y sacar el bote del 'agua'. Es la primera vez que entendí eso de 'sudar frío'.

Después de toda esa adrenalina entré a la estación y Saavedra, el mago de la cocina, andaba preparando mi plato preferido: lomo saltado, y en seguida tuvo listo un heladísimo pisco sour. Esas dos cosas, y el pie de limón que vino después, me hicieron acordar que hoy culmina mi primer cuarto de siglo. Al soplar mis velas pedí dos deseos: que el país empiece a crecer en esta hermosa parte de la tierra y que yo cumpla con documentar y disfrutar el resto de los continentes.


DATOS
• Los países que deseen operar en la Antártida deben firmar el Tratado Antártico, en el que se especifica que este continente es un territorio de paz y únicamente con fines científicos. Ni al Perú ni a ningún otro país le pertenece el lugar donde funcionan sus bases.

• El buque científico BIC Humboldt, que zarpa del Callao, no se encuentra operativo, por lo que este año viajamos con cooperación del Gobierno argentino. El verano pasado no hubo expedición.

• La Base Machu Picchu se inauguró el 26 de febrero de 1989 por el entonces Ministro de Defensa, Enrique López Albujar Trint.


6 comentarios

Linda base, una caja de fierro oxidada. En chile están en las construcciones de edificio como bodega.
Grade Perú

El capitan vasquez hizo que se me caiga la lagrima a mi tambien...

Felicitaciones por tu blog está muy bueno. Gracias por acercanos a esta parte del mundo, y ver a través tuyo todas las aventuras que pasan por allá y tambien conocer los estudios que realizan. Y felicitaciones a todas las personas que se encargaron de acondicionar nuevamente la Base Machu Picchu . ah y a mi también me gustó y causó gracia el término "que no nos agarre la cremolada" , deseando que eso no les ocurra nuevamente

Visiten las bases chilenas, se caerían de espaldas, estructuras impresionante, población de hombres , mujeres y niños, escuela , banco. correos, gimnasios, internet, comunicación al instante,aeropuerto con pista de aluminio,laboratorios científicos totalmente equipados,Helicópteros y gran cantidad de vehículos para la nieve, esas amigos de Perú, son verdaderas bases

Hola Marcos:
Estuvimos unas horas en la base chilena Frei donde está el aeropuerto y pudimos ver todo lo que tú comentas. Chile tiene muchos más años de historia antártica y además de su cercanía -que facilita la logística- el gobierno tiene especial interés en desarrollarse en esa parte del mundo por lo que destinan un importante presupuesto para ello. Nosotros, como bien sabes, tenemos otra realidad y la ciencia es una de las últimas preocupaciones del estado. Ojalá que algún día podamos tener la base permanente que nos merecemos.

Narda, pronto subiré un videito donde verás en vivo "la cremolada"

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.