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Crónicas Marcianas

Carlos Chávarry

Carlos Chávarry

Aunque no solo serán pequeñas crónicas: también se publicarán reportajes y entrevistas sobre personajes y lugares que pasan desapercibidos. Donde lo que importa no es lo más miserable o lo más sensacionalista, sino lo que no necesariamente llama la atención. Sobre lo que hacemos y soñamos: lo que somos.

En otras palabras, lo que ocurre desde lo cotidiano: precisamente lo que casi nunca es noticiable. Pero que cuando se dice, sin embargo, resulta extraño, complejo. Por eso, si tienes alguna historia qué contar –por inactual o banal que parezca–, hazlo aquí. Porque hay cosas que si no se cuentan, nunca las entenderemos.

Una noche con los Pixies

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Kurt Cobain alguna vez dijo que hizo lo que hizo por influencia de Pixies. Y es verdad: nada del rock que escuchamos en los últimos veinte años sonaría igual sin esta banda norteamericana que se volvió a juntar para iniciar una gira por todo el mundo. Entonces nos fuimos hasta Buenos Aires para conocerlos (en vivo).

                   
                   
Empecemos por el final: miles de personas fuera del Luna Park yendo hacia los paraderos y las estaciones del subte bajo una lluvia con mucho calor. Son más de las diez de la noche y en el éxodo no faltan los cuerpos demasiado calientes que caminan con los torsos desnudos y el cabello mojado. Todos arrastran los pies.
                   
Un momento antes, la gente dentro del Luna Park ─el viejo coliseo cerrado de box de la capital argentina─ está agachada buscando sus tarjetas de ciudadanía o sus licencias de conducir o sus billeteras. En el piso se ve precisamente una masa mojada de tarjetas de ciudadanía y licencias de conducir y billeteras: no se sabe con qué están humedecidas hasta que un delgado adolescente se saca el polo y exprime su sudor en rápidas gotitas. Y es que a casi todos se les ha caído algo durante el pogo por los Pixies, sea cuando se estrellaban contra el escenario o eran cargados de mano en mano y aterrizaban de pie ─o de cabeza─.
                 
Un momento antes, las luces del coliseo se encienden para anunciar el fin del espectáculo, pero Black Francis realiza su segundo encore con una versión acústica de Wave mutilation. Luego hace una señal de que definitivamente ahora sí se va con una bromista Kim Deal ─en el bajo─, un hermético Joey Santiago ─la guitarra eléctrica─ y un fogoso Dave Lovering ─el baterista─. Las pantallas se van a negro. Los marcadores de energía en el escenario dejan de tintinear. De los parlantes aéreos se escucha música de The Smiths a un volumen casi imperceptible. La gente se muestra fatigada y errante, como si acabase de salir de una maratón. Las luces blancas siguen prendidas. Empieza el recuento de los daños.
                
Un momento antes, Black Francis toca su primer encore, y lo inicia con un Where is my mind muy apegado a la versión del disco ─incluyendo el clásico 'stop' al coro inicial de Kim Deal­─. Luego la banda se quiere ir, pero el público los viva como si fueran el Boca Junior ─con himnos de fútbol─ hasta que vuelven a salir. Mientras, a través de unos pequeños paneles electrónicos se leen infructuosas frases como 'Cuide sus objetos personales' y 'Verifique las salidas de urgencia'.
                
Un buen momento antes, las estructuras de metal y madera del Luna Park parece desarmarse ante la cantidad de ─literales─ oleadas humanas de atrás hacia delante y los costados, y en las que obligado tienes que saltar y poguear y empujar a todos los que te rodean ─sea hombre o mujer─ para evitar ser aplastado o golpeado o asfixiado. Paradójicamente, para ponerte a recaudo debes tratar de alejarte del escenario. Ahora ya se sabe por qué en los conciertos de este país la zona del fondo ─la de las butacas─ es la VIP.
                
Y durante todo este buen momento, los Pixies deslumbran con más de veinte temas ─casi todo el disco del Doolittle tocado en el orden original de pistas─, entre los que no faltan temas inéditos que ─se dice─ aparecerán en un nuevo álbum dentro de unos meses. This Monkey Gone To Heaven, La La Love You, Gouge Away, Velouria, Isla de Encanta, Debaser, #13 Baby y Tame son las que más euforia producen: la fuerza ─y los gruñidos─ de Black Francis y compañía no han menguado en las más de dos décadas que vienen tocando. Y su estilo tampoco: casi no se mueven, no hablan con el público y solo se sonríen entre ellos.
                
Y dentro de este buen momento, recuerdo la entrevista a Lovering publicada hoy en el diario Página/12: «Durante mucho tiempo estuve bastante enojado por la separación de la banda, especialmente porque teníamos un sonido y una dinámica únicos. Pero hace poco he empezado a pensar en que si no nos hubiéramos separado en esa época, seguramente no podríamos estar haciendo ahora esta gira tan exitosa. Así que ─y ya entre risas─ creo que la mejor idea que pudimos tener fue separarnos».
               
Pero no es solo Lovering quien está en mi mente: pienso en lo que pudo haber sido este concierto en Lima, en cómo habría sido la recepción del público por este concierto en Lima, en los fans que se quedaron esperando la confirmación de este concierto en Lima, y en el impulso de decidirse y coger un avión para viajar a Buenos Aires luego de escuchar las palabras de un promotor de espectáculos explicando por qué no podía darse este concierto en Lima: «Son varios problemas. Uno: que por el concierto en Perú de una banda de culto como Pixies ─tan solicitada en todo el planeta─ debíamos haber cobrado cien dólares como mínimo y llenado un espacio con cinco mil personas. Dos: en el país no hay esa cantidad de público que esté dispuesta a pagar cien dólares por los Pixies. Tres: ¿Por qué no hay? Por las radios y todos los medios peruanos en general, que solo viven de programar o hablar de música simplona y antigua ─por intereses comerciales, por ignorancia─, y no fomentan este tipo de grupos. En Argentina, Chile o Brasil, en cambio, existe toda una movida de revistas y canales y estaciones que apoyan a la cultura rockera. Y cuatro: porque los grandes empresarios peruanos que podrían auspiciar conciertos como el de Pixies tampoco quieren arriesgar en este tipo de grupos, precisamente por desconocimiento». Quien dijera esto es Toño Zelada de Automatic Entertainment, el mismo responsable de haber traído a Lima a Jesus & Mary Chain, House of Love y Robin Guthrie, entre otros legendarios grupos y artistas indies que nunca escucharás en tu radio de temas ochenteros y noventeros.
               
Mientras tanto, en lo que dura el concierto, el oxígeno de la Tierra parece haberse acabado: el humo de la marihuana lo reemplaza. En realidad las fumarolas empezaron horas antes, y no es muy difícil que sus consumidores pasen desapercibidos: es más, te lo ofrecen como quien ofrece un cigarrillo mientras conversas con un viejo amigo aún cuando les resultes un perfecto desconocido. Es el típico reconocimiento como feligreses de un ritual que acaba de comenzar.
                
Y cuatro horas antes solo se siente la emoción de estar parados en una larga cola frente al Luna Park conversando sobre lo que tocará Black Francis ─y preguntándonos por qué el boleto del tren tiene más arte gráfico que nuestra anodina entrada─, sorprender a los Pixies al salir por una puerta trasera del coliseo después de su prueba de sonido, ver la estampida de fanáticos corriendo hacia ellos para que les firme un disco o un polo ─con la consiguiente huida de la banda en una furgoneta blanca─, y la felicidad de recibir en el rostro una lluvia que en el resto de la tarde y noche nos acompañará. Hasta que entramos y las luces se apagan y todo empieza.
               
Y allí también se termina porque la música no puede explicarse con palabras. Menos aún los Pixies, por primera vez en Latinoamérica. Aunque por ahora desde Buenos Aires.

[Escrito en Argentina el 6 de octubre del 2010. Por razones de espacio no se pudo publicar en el impreso].

 

 

 

25 comentarios

Totalmente de acuerdo con Toño Zelada. A lo mencionado hay que agregar que acá tampoco hay una cultura de consumo de musica (compra de discos, asistencia a espectaculos musicales), o en general de fomento del arte. Por ese motivo, las radios y la televisión pueden definir la agenda musical y artística de las personas, sin que estos tengan forma de contrarrestar ello. Hay que decir tambien que, lamentablemente,esta falta de cultura de consumo de musica a veces se puede deber a factores exogenos como la situación económica o la poca motivación musical y artística que se suele recibir en la infancia.

En fin, basta de higado. Felicitaciones por la nota y me da cosas pensar que tambien pude haber estado en ese concierto si no fuera por problemas de agenda en ese mes.

Que envidia, estuve a punto de ir a Chile a verlos en el concierto de Maquinaria, pero se me complicó el tema..... en fin, muy buen post. Es una lástima que no exista una cultura musical como existe en otros países, en estos momentos me encuentro trabajando en Chile, y se nota la diferencia como tu bien mencionaste en tu artículo, desde las estaciones de radio hasta "material extra" como revistas especializadas, entre otros. Ojalá la cosa cambie en unos años cuando regrese!!!!

Yo también digo qué envidia estés en un ambiente con tan interesante movimiento musical (que se expresa en esos festivales como Maquinaria -donde se presentaron Pixies y los entrañables Yo La Tengo- y Lollapalooza -con Arcade Fire, Hot Chip, Empire of the Sun y Cat Power-). Eso sin contar que en Chile también ya han estado Radiohead, Kraftwerk y U2. ¿Mis expectativas limeñas deberían reducirse a prender la radio y escuchar, alguna vez siquiera, un temita nuevo de Underworld o Flaming Lips? Un abrazo.

Muy bueno el post, recuerdo esa tarde en la cola haciendo amigos, conversando de los pixies y la musica en general, y una de las cosas que comentaron fue justamente el hecho de perder las cosas en los conciertos, tan es asi que un amigo (ahora) argentino que conocimos en la cola nos comento que en los conciertos anteriores a los que fue lo habia perdido todo, documentos, celular, plata, y que en ese momento el solo tenia 12 pesos que le servian para la gaseosa y el pasaje de regreso a su localidad, 12 pesos que guardaba celosamente en la planta de sus all stars, yo habia ido con mis documentos todos, mi camara, mi celu, y plata, y no se porque me asuste un poco, y luego al iniciar el concierto y entre gritos, saltos, empujones y todo pude conservar mis cosas, creo porque mis manos nunca las saque de los bolsillos, y otra porque de a pocos iba saliendo del tumulto, es una vivencia diferente, de lejos.

Chévere que hayas podido ver a esta bandaza. Lástima que no hayan pasado por acá.

Ahora bien, yo no creo que haya que echarle la culpa a los empresarios de que estas bandas no vengan. El empresario no tiene ninguna obligación de difundir buena música ni mucho menos de arriesgar a perder plata para que otros se vacilen (sería ideal pero es irreal). En todo caso, estamos mucho mejor que hace 5 años en materia de conciertos. Ya llegan los artistas grandes y algunos medianos importantes.

Simplemente hay que ir creando el mercado poco a poco. Los chibolos de 13 años que fueron a ver a Green Day, a The Killers o Metallica, cuando tengan 18 o 20 van a haber escuchado mucho más, ya no dependerán de lo que pasan en la radio (porque todo está ahora en internet y en el cable) y formarán un público mucho más grande de lo que existe hoy. Y quizás lleguemos a un nivel similar al de Chile o Argentina.

P.D.: El guitarrista de Pixies, porsiaca, es Joey Santiago (no Joey Silvera, que es un actor porno, por lo que pude ver en Google, jaja).

Jajajaja, estimado y atento lector, gracias por el dato de Joey, creo que me delaté. Corregiré el nombre. Y sí, tienes razón, ahora estamos en la época de las redes y los MP3's y uno puede olvidarse de las radios monótonas y además notar que están viniendo más bandas... pero de hace treinta años, la mayoría, o que ya no mueven mucho en estos días. ¿Por qué no pedir que vengan también los de ahora, los que están influenciando la música hoy mismo? Creo que más que preguntarnos si los empresarios deben o no auspiciar, la cuestión es: ¿Por qué no se ha formado un movimiento rock lo suficientemente fuerte en el Perú que pueda propiciar este tipo de conciertos? Y por ahí, ya por extensión, viene la otra pregunta: ¿Tienen cuota de culpa las radios limeñas y la televisión y la prensa en sí? Un abrazo (y no se lo digas a nadie).

Las radios limeñas.
Solo escucho 2: Doble 9 y RPP para las noticias.
Lo demás la verdad que es insufrible.
Peor aún, se viene un concierto y se proclaman la "Radio Oficial" y te bombardean todo el día con las 2 canciones mas comercialonas de la banda, una verguenza.
Quizás ese sea otro ejemplo de por q´los Monopolios/Oligopolios no son buenos para el consumidor.

Sin buenas radios, cómo te enteras de lo que pasa en el mundo?, buceando la web? (no tengo tiempo) o pidiendole a patas que te cuenten que pasa?, por favor.

Al menos ahora hay algo de $ en el país y por eso las bandas están viniendo (por que podemos pagar!), no vienen por que seamos una plaza rocanrolera.
Los que hemos podido viajar un poquitito notamos claramente la diferencia en las movidas culturales en general y musicales en específico.
Buenos Aires no para nunca y Santiago tiene otro level (Rush y Lolapalloza, U2 , etc...)

Hay que ir generando cultura en las nuevas generaciones, persona a persona si es necesario.

Tal vez me maten x escribir esto pero es q en Lima la movida no es rockera, sino salsera. Los mas grandes de la salsa (Fania All Stars) se presentaran el sabado. Asimismo, otros grandes tb vienen, y seguido. Y en caso de la salsa la movida nunca para. Creo q debemos resignarnos a que somos la minoria y darnos cuenta que el rumbo musical de este pais no es el rockero, y con ello, no vivir "resentidos" con el hecho de q grandes bandas no vienen aun. Cuando crezca el publico, xq si algo caracteriza al peruano es q es abierto a escuchar nuevos ritmos e investigar, y se desarrolle una nueva cultura masiva puestb seremos felices.

Bueno Mexico tiene un mercado amplisimo para todo tipo de musica, y es a eso a lo que se debe apuntar, nuestro pais no debe apuntar a ser como los paises del sur, sino a lograr que haya publico para todo, porque en realidad la mayoria de personas aca siempre van a escuchar ritmos tropicales.

Saludos.

Tanto tu comentario como el de Víctor Manuel son muy válidos y parten de una premisa en la cual yo también podría coincidir: que por la enorme diversidad cultural que hay en nuestro país -en comparación con Chile o Argentina, que son países más "europeos" por su gente y el tipo de desarrollo que tuvieron- podríamos pensar que siempre habrá otras formas más populares que el mismo rock: la cumbia, la salsa y los huaynos, por ejemplo.
Y claro, es obvio: los conciertos en Lima de estos géneros movilizan a miles de personas en comparación con los conciertos de rock en Lima. Hasta ahí, todos de acuerdo.
Pero veamos el caso de México (que mencionas) o también el de Colombia (que menciono): son países de tanta diversidad cultural como la nuestra. Más aún, los mexicanos tienen un nacionalismo y un sentimiento de la identidad bastante particular que les hace revalorar su folklore hasta en las películas que producen. Y prácticamente ambos países también sufren de los mismos problemas que nosotros: pobreza, terrorismo, conflictos étnicos, corrupción de políticos, narcotráfico, etc.
Y sin embargo, con sus pros y contras, tienen una movida rock lo suficientemente grande como para provocar que se organicen conciertos y festivales de grupos no solo considerados dinosaurios, sino también de aquellos que se consideran independientes y de culto. Bandas y artistas que quizá no estén rotando cada 15 minutos en la radio masiva, pero del que un gran público aún así conoce.
¿Qué hace la diferencia entonces?

Definitivamente, no se puede negar la gran influencia musical de Pixies en Nirvana, con sólo escuchar el bajo, las guitarras y el beat en general en Monkey Gone To Heaven (no Monkey Gone's To Heaven) nos podemos dar cuenta de eso.

Es una pena, en serio, la falta de cultura musical en nuestro país, donde la música vanal ("shallow" como me diría alguna amiga israelí) es la que hace felices a las masas. Escuchar de todo un poco no está mal (aunque ciertos ritmos tropicales no sean de mi completo agrado), lo que sucede es que ESE TIPO DE MÚSICA sea el que te quieran meter hasta por los ojos, y si no te gusta, pues eres un/a antisocial, subnormal and so on.

Bueno, algunos podrían decir que tenemos la ventaja de ¿dominar, hablar, entender? el inglés y que por ello se nos hace más fácil entender cierto tipo de música, y etc.; me parece una excusa tontísima, dado que hay excelentes bandas en español, cuyas canciones NUNCA las escucharás en esas radios que sólo pasan canciones demasiado manoseadas de los 80's y 90's.

Pues sí, estoy de acuerdo contigo en todo: en lo de la imposición radial de ciertos géneros. Y en el hecho de que no se muestre el buen trabajo del rock en castellano que se hace aquí y en todas partes. Y también en la corrección de la canción (al final de cuentas mi inglés no es tan bueno). Gracias por escribir. C.

Pixies es una gran Banda, me encanta la forma de tocar el Bajo de Kim Deal y los solos estramboticos de Santiago, los Gritos de Black Francis, y la bateria humilde del mago Lovering =D. son grandes los 4 juntos... =D estoy seguro q pixies si llena mas de 6mil plazas lo cual haria q la entrada cueste algo menos de 100 dolares, ademas con un dolar tan venido a menos... se hace mas asequible... PIXIES!!! RLZ, algun dia pasaran una nueva cancion por las radios rock... la ultima buena y nueva q oi fue Highway Star en oxigeno... osea saken su cuenta lo demas es Fullshit... =D el Dolitte es lo max

Es cierto, los culpables de que sigamos viviendo con los 80´s español son las radios peruanas. Esas q c llaman roqueras justamente.

Muyyy buennn posttt....pero para mi no basta decir que Pixies es una bandaza o que tiene relevancia por que lo comento Cobain y no dar un pequeño comentario. Porque escuchar solamente el disco Doolitle te das cuenta como cuando encienden la luz en un cuarto oscuro de la enorme influencia que destello este grupo, con solo decir que si no existieran no hubiera existido Radiohead, creo que despues de Ramones es el grupo que trazo o mostro su universo en el cual tantos jovenes post 80s caminaron y mostraron toda su frustacion ya que el mundo cuando se es joven uno busca rebelarse. Pero tampoco creo que es negativo que en el Peru no se escuche rock, eso seria insensato, el que no se escuche mas rock aqui es simplemente porque al peruano le gustan mas otros generos musicales como la cumbia o la salsa. Tambien escuchar rock te hace intelectual eso es ridiculo, otra cosa es que personas geniales se pegaron a este estilo musical por el gusto de la anarquia (como Lou Reed por ejemplo) las cosas son asi, el Peru no es roquero y no es malo que sea asi. Pero si seria bien paja mostrarle a la gente que es el rockanroll pero eso solo pasa pocas veces....

Las personas que se hacen responsables de la música de los 80's que se pasa en las radios justamente es la misma gente que en su juventud escuchaba esa música y ahora les representa una obligación sentimental hacer que al resto también le guste asi se tenga que cortar toda nueva tendencia musical. Yo no vivo en Perú pero cada año que voy a Lima y prendo la radio, me da la sensación de que el tiempo se ha detenido, escucho las mismas canciones año tras año.

Iván, coincido contigo. Las radios peruanas no son un museo del rock ochentero -porque eso implicaría programar las otras buenas canciones que se grabaron en esos años-: son un cementerio del rock en general.
La mayoría de las estaciones limeñas asume que el público no puede escuchar otra cosa que los refritos de siempre.
¿Eso es un insulto o es discriminación? ¿O es que los discjockeys se han especializado más en parlotear al aire -supuestamente entretener- antes que en conocer la música que transmiten?
Un abrazo.

Es un tema de riesgo, ya nadie apuesta ni arriesga por nuevos sonidos y talentos, es más facil poner la musica de siempre y/o los "exitos" comerciales que en lo general no aportan nada nuevo o son productos armados en laboratorios de marketing, no se? tal vez me equivoque.. pero antes los disc jockey eran los que seleccionaban su musica y en muchos casos eran melomanos que habian llegado a una etapa de mentoria y se encargaban de iluminarnos con sus descubrimientos y conocimiento, hoy en dia, se escucha poca musica y mucha "payasada", es lamentable por que no le estamos dejando nada a las nuevas generaciones y se mal utiliza los espacios de comunicación masiva que deberian generar cultura

Viendo como deriva el tema de un tema que desconozco (si, no sé quienes son los pixies - aún -) al tema de las radioemisoras... pues qué decir: ¿alguien sabe cuanto les cuesta a las radios pasar música que no está dentro de su programación? pagos a Apdayc, de repente? Estoy convencido de que la programación ya es armada por los responsables de márketing, con sus estudios de mercado, en el mejor de los casos, pero que tienen un listado limitado de canciones para elegir entre "las que están de oferta" (que me imagino que son de cantantes nuevos que necesitan la publicidad y por eso el costo es más accesible). Estoy tratando a la música como producto, lo admito, pero me imagino que es así como lo ven los responsables de la programación diaria. Esto me recuerda a una idea expresada en 1984: la de que la felicidad no es darte más libertad, sino en hacer que agradezcas lo poco que te dan. (en este caso, las radios). Divago, lo sé, Pero esta idea me envuelve cada vez que en la oficina escucho exactamente la misma canción cada 110 minutos.

Discrepo con Grammar Nazi. Doble 9 no es precisamente una radio millonaria y siempre pone música nueva, antes Radio Miraflores también ponía música mas o menos alternativa y no era una radio que diera la impresión de manejar mucho dinero.
Yo no sería tan crítico de las radios que sólo pasan música de los 80s ya que por lo menos ponen rock.
Las radios que son unas basuras son las radios reggetoneras...la otra vez estaba en el micro y pusieron una canción de reggeton cuyo coro decia "prrrrmmmm....prrrrmmmmm....prrrmmmmmm"...el colmo! Ya ni siquiera pueden hacer coros con palabras...

Jajaja, me hace gracia lo que cuentas de ese tema reguetonero. Y sí, pues, hay canciones que bien merecerían ni siquiera grabarse. Pero eso no ocurre solo en el reguetón, sino también en lo que llamamos 'rock', así que tampoco se trata de menospreciar los géneros con los que no comulgamos.
Con todo, es cierto lo que dices de Doble 9, y justamente por eso es que lo de Grammar me hizo dudar sobre las intenciones de las estaciones de radio limeñas: más allá de lo que transmiten, ¿por qué lo hacen de ese modo? Es decir, hay radios rock -que no Doble 9- que repiten su programación cada 110 o 120 minutos. ¿Eso es normal? ¿Por qué Doble 9 no entró a ese sistema?
Y ahora, no es que seamos críticos con las radios de rock de los 80's o 90's de Lima: solo decimos que no cumplen con su trabajo. La música que nos venden de esa época es solo la puntita del iceberg de miles de grupos que muchas veces tuvieron mejores canciones que las que se programan.
Peor aún: a veces ponen los temas más sosos o aburridos o melosos de grandes bandas y artistas como The Cure y Madonna, por citar un par de ejemplos.
A eso, a venderte una idea de algo que no es, los periodistas lo llamamos desinformar.
Que en resumidas cuentas es una forma más de engaño.
Entonces las preguntas de fondo son: ¿Por qué nos mienten así? ¿Subestiman los gustos musicales de las mayorías? ¿Eso no es discriminar y empeorar un ambiente musical en el que por lo general nos visitan viejos grupos, cuando no ya en plena decadencia? ¿Dónde está la dosis de novedad y creatividad que se supone debería proponer un medio de comunicación como son las radios?
Un abrazo,
C.

HACE POCO TUVE LA DICHA DE GRABAR UN CONCIERTO COMPLETO DE PIXIES EN MONTREAL. LO PASARON EN ON TV STAGE DE DIRECT TV. FUE FABULOSO.

LO HE VISTO VARIAS VECES Y DESPUES DE 25 AÑOS PIXIES NO HA PERDIDO EL PASO, PESE A LA GORDURA DE FRANCIS.

HASTA AHORA TENGO EN MI CASA LOS CASETS ORIGINALES DEL SURFERS ROSA Y EL COME ON PILLGRIM.

QUE TALES RECUERDOS........

MUSICA DE LOS 80 QUE NUNCA PODRAS OIR EN UNA RADIO PERUANA, SALVO DOBLE 9.

SALUDOS

Ligas mayores, Carlos: no me extraña que lo hayas tenido que ver en un canal de cable: a estas alturas, la televisión peruana de señal abierta sigue los mismos pasos de las radios con sus programaciones. ¿Quién inspiró a quién?
Un abrazo. C.

"Ahora ya se sabe por qué en los conciertos de este país la zona del fondo ─la de las butacas─ es la VIP"

Aqui sin embargo, salvo un par de conciertos, a la zona donde debes vivirla y que la hacen 'super platinium recontra vip' solo llegan pelmazos llenos de celulares-camara y comportamiento de té de tias.

La semana pasada tocó Concrete Blonde en Lima y calculo que habían unas 2500 personas, con entradas entre USD 57 y 72. Saquen su cuenta.

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