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Castellano Actual

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Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática, literatura y ortografía castellana.

Buscamos que este espacio permita actualizar continuamente nuestros conocimientos lingüísticos, establecer un diálogo frecuente con nuestros lectores y favorecer el intercambio de información. Para ello, ofrecemos variados artículos, la recomendación del día y estamos dispuestos a resolver cualquier duda que tengan.
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Cosa de señoritas

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Para el tratamiento a las mujeres, en español existen alternativas como señorita o señora. En origen, señorita, derivado de señora hacía referencia a la 'hija de los señores', o sea, los patrones, los amos o de alguien importante; es decir, era una marca de estrato social, como se refleja en la novela de Ciro Alegría, El mundo es ancho y ajeno (1941): «Un día subió el caporal (...) a llevarse a la que ahora era mujer de Doroteo Quispe, es decir, a la Paula: la señorita hija del hacendado iba a establecerse a la capital de la provincia y necesitaba una sirvienta». La diferencia social entre "la Paula" (que va para sirvienta) y "la señorita" se marca lingüísticamente con la anteposición del artículo al nombre propio, lo que contraviene la norma culta y refleja, además, el habla popular.

Aunque las diferencias sociales siguen vigentes en Perú, actualmente señorita se opone a señora, básicamente, en dos aspectos: en la edad y el estado civil. Esto es, señorita se refiere o bien a la mujer joven (que ha dejado ser una niña) o a la mujer adulta, o bien a la mujer soltera (que la diferencia de la casada). De ahí que algunas mujeres se sientan ofendidas porque alguien las llame señora, pues reflejaría que tal persona considera que no son suficientemente jóvenes para ser consideradas señoritas o quienes exijan el señorita en defensa de su soltería.

Pero también señorita es una fórmula de cortesía, de enorme vigencia en español, con la que dirigirse a una mujer desconocida: una secretaria, una cajera. La elección de señorita, en lugar de señora (aunque la destinataria no sea una jovencita), funciona como muestra de cortesía verbal que salvaguarda la imagen del emisor (lo presenta como alguien respetuoso y cortés) y, por qué no, sería una manera de caerle en gracia, sobre todo si de esta depende alguna transacción. No obstante, en España, ha desaparecido como tratamiento formal en la administración, para evitar diferencias de trato con respecto al estado civil.

Asimismo, aunque en ardua competencia con el anglicismo miss, se usa señorita para referirse a la profesora, como bien recoge Bryce en Un mundo para Julius: «Dice que (...) le va escribir a la tía Susana porque ella tiene la dirección de la señorita Julia para que la señorita Julia vaya a darte clases a la casa», o Ribeyro en su cuento La señorita Fabiola: «Yo aprendí el abecedario en casa, con mamá, (...), pero quien realmente me enseñó a leer y escribir fue la señorita Fabiola, la primera maestra que tuve cuando entré al colegio».

No obstante, de un tiempo a esta parte la presencia del escolar miss, ha llegado a las aulas universitarias, donde erradicarlo es una batalla que pocos logran ganar.

También se hace referencia con señorita a la que se comporta recatadamente: «Mi hija es una señorita de su casa» o a la que se comporta educadamente, como una dama: «Tu hija es toda una señorita» y, aunque ya cada vez menos, a la mujer virgen: «La devolvieron porque ya no era señorita».

Cabe notar que en la mayor parte de los casos en español también existe un equivalente masculino: señor, para el que está casado, y al que no lo está, si bien no se le dice señorito, se le llama joven, palabra que también sirve para referirse al hombre que ha dejado de ser niño, pero que aún no ha entrado en la adultez. Igual se dice del hombre educado o refinado: «Es todo un señor». Sin embargo, del hombre no se diría: «Mi hijo es un joven de su casa» ni «Lo devolvieron porque ya no era señorito», precisamente porque la lengua refleja que en nuestra sociedad hispana no son rasgos esperados en el hombre.

Las palabras que se usan y las que se dejan de usar en una lengua se vuelven, entonces, ventanas que permiten observar los intereses, conflictos modas, influencias, vaivenes y cambios de la sociedad que las emplea. A través de señorita, se muestra una sociedad latinoamericana donde siguen vigentes las diferencias de clase, la cortesía ante los desconocidos, la importancia del estado civil y la conducta social (el temor al qué dirán), así como también el hecho de que es una sociedad que ha sido (y sigue siendo), predominantemente, "machista" (en oposición a "matriarcal").  Ahora bien, ante la evidente pregunta de si el español es un idioma machista, la respuesta, desde un punto de vista lingüístico, es clara: son los hablantes los que hacen las lenguas y no las lenguas las que se imponen a los hablantes.
2 comentarios

Para el caso en particular, recomiendo revisar la ley 28983, ley de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres vigente en nuestro pais desde el 2007:
http://www.justiciaviva.org.pe/nuevos/2007/marzo/22/mujere.pdf
asi como las numerosas guias de lenguaje inclusivo elaboradas por distintas instuciones del estado, a raiz de la mencionada ley, que señalan explicitamente la discriminacion en el uso del estado civil como apelativo para la mujer, por ej:
https://www.migraciones.gob.pe/comunicados/Guia_de_Usa_de_Lenguaje_Inclusivo.pdf
Estos documentos merecen la mas amplia difusion, con lo cual se puede avanzar en consciencia sobre derechos humanos, acorde con los tratados internacionales que el Peru suscribe, limitando el margen para la discriminacion con los pretextos de costumbre o cortesia. Saludos,

Para el caso en particular, recomiendo revisar la ley 28983, ley de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres vigente en nuestro pais desde el 2007:
http://www.justiciaviva.org.pe/nuevos/2007/marzo/22/mujere.pdf
asi como las numerosas guias de lenguaje inclusivo elaboradas por distintas instuciones del estado, a raiz de la mencionada ley, que señalan explicitamente la discriminacion en el uso del estado civil como apelativo para la mujer, por ej:
https://www.migraciones.gob.pe/comunicados/Guia_de_Usa_de_Lenguaje_Inclusivo.pdf
Estos documentos merecen la mas amplia difusion, con lo cual se puede avanzar en consciencia sobre derechos humanos, acorde con los tratados internacionales que el Peru suscribe, limitando el margen para la discriminacion con los pretextos de costumbre o cortesia. Saludos,

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