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Castellano Actual

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Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática, literatura y ortografía castellana.

Buscamos que este espacio permita actualizar continuamente nuestros conocimientos lingüísticos, establecer un diálogo frecuente con nuestros lectores y favorecer el intercambio de información. Para ello, ofrecemos variados artículos, la recomendación del día y estamos dispuestos a resolver cualquier duda que tengan.
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Amorcito, gordito, flaquita, lucecita... y más -itos e -itas

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amorcito_ositos

Lady Noelia Olivares Mauricio
Universidad de Piura

Iniciamos el mes de febrero, mes del amor y la amistad, mes en el que se desbordan las muestras de cariño y, por supuesto, los sentimientos se expresan con palabras, pues el idioma cuenta también con recursos afectivos y amorosos.

Para formar términos como amorcito, chiquita, cariñito, etc. nuestra lengua tiene procesos de derivación que consisten en unir a una base léxica (raíz) uno o más afijos (prefijos o sufijos). Así, tomando la raíz de niño (niñ-) obtenemos: niñez, aniñado, niñito, etc. Dentro de los tipos de derivación existe la apreciativa, mediante la cual se expresa una valoración afectiva de lo denotado por la palabra base: se forman diminutivos (princesita), aumentativos (golpazo) o despectivos (pueblucho) con una fuerte carga subjetiva.

Entre los diminutivos más utilizados figura -ito (-ita) y sus variantes -cito y   -ecito: osito, corazoncito, lucecita. Estos pueden unirse a sustantivos (amorcito), adjetivos (pequeñita) o adverbios (lejitos) sin cambiarles el significado, solo dotándolos de matiz semántico y enfatizando el mensaje afectivo.

El uso más común de los diminutivos es de carácter emocional, porque pueden indicar cariño, ironía, desdén, etc., dependiendo del hablante y la situación comunicativa. De allí que expresen afecto: Flaquita de mi corazón, Te adoro, hijito; cortesía: ¿Alguna cosita en que pueda ayudarla?; compensación del efecto negativo de ciertas expresiones: No estás gorda solo un poco llenita; atenuación de la importancia de una cosa o persona: Es solo un defectito; ironía: ¡Vaya semanita! Puede, incluso, tener matiz despectivo: ¡La mujercita esa!

Como vemos, nuestro amplio abanico de emociones puede expresarse con diminutivos, especialmente el amor y cariño: Te quiero, más que un poquito.

Foto:shiori.k (CC BY-SA 2.0)

1 comentarios

Diminutivos que no los son.
Ya que mencionan el uso y abuso de los diminutivos, se cuenta la historia de un fulano que, en un rudo restaurante del puerto, escucha la orden de comida de un sencillo parroquiano:
.- Mira, tráeme una sopita bien calientita con su ajicito y un pancito. De segundito tráeme un churrasquito, con abundante cebollita y su arrocito más. Y de postrecito, rapidito nomás, me traes un flancito heladito.
Un fornido y curtido comensal, sentado a la mesa del lado, escucha el pedido, lo increpa y con ronca voz, le dice:
.- Oye, pedazo de sonso, ¿qué es eso de hablar tanto en diminutivo? Ya pues hombre, dime ¿porqué es que hablas así?
.- No se enoje amigo, es que tengo mucho…apeto.

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