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Castellano Actual

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Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática, literatura y ortografía castellana.

Buscamos que este espacio permita actualizar continuamente nuestros conocimientos lingüísticos, establecer un diálogo frecuente con nuestros lectores y favorecer el intercambio de información. Para ello, ofrecemos variados artículos, la recomendación del día y estamos dispuestos a resolver cualquier duda que tengan.
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Sólido, líquido y peligroso

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Crisanto Pérez Esáin
Docente Universidad de Piura

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Con mayor frecuencia de la que nos gustaría solemos escuchar a algunos piuranos que tal o cual zona de la ciudad es sólida, que es mejor no transitarla por la noche o no hacerlo sin la compañía de alguien. Y, al mismo tiempo, todos sabemos que en realidad algo sólido es firme, macizo, denso y fuerte, o que se encuentra en ese estado cuando mantiene forma y volumen constantes, de acuerdo a la gran cohesión de sus moléculas. Según las definiciones anteriores, propuestas en su diccionario por la Real Academia Española (DRAE, 2001), todas las calles de nuestra ciudad serían sólidas, aunque si alguien escuchara semejante información entendería con pavor que sería preferible no salir de su casa, no vaya a ser que la ciudad haya sido ocupada por hordas de maleantes.

El equívoco se produce porque se va imponiendo un nuevo sentido a voces como sólido o sólida, sentido que no les corresponde ni etimológica ni gramaticalmente. Así, hay quienes consideran que de la palabra solo puede surgir sólido, como un término que acentúe las peores consecuencias de que un lugar se halle poco frecuentado y, por lo tanto, tenga mayores posibilidades de convertirse en el escenario preferido de los delincuentes para -por desgracia- su tan cotidiana ocupación. A favor del uso de este adjetivo podríamos esgrimir el argumento de que existen otros como cálidopálido o tímido con idéntica terminación, e incluso el más culto frígido. Sin embargo, en realidad, todos ellos proceden del latín, como adjetivos creados a partir de verbos que expresan determinadas acciones, como calleo, que significaba 'calentar'; palleo, 'palidecer'; timeo, 'temer' o frigeo, 'enfriar'; y como hemos señalado, este no sería el caso de sólido.

La creación de palabras nuevas resulta pertinente y aun necesaria cuando la lengua no conoce un término para una nueva realidad, como pasa con los adelantos técnicos, como robot o computadora; en otros casos, palabras que ya existían, tal como arroba, que era una medida de peso equivalente a algo más de once kilos, designan nuevas realidades, como el símbolo @, imprescindible para escribir un correo electrónico en la actualidad. Por el contrario, hay multitud de términos para indicar que un lugar poco transitado puede resultar no recomendable: apartadosolitariopeligrosovulnerabledesguarnecidodesoladoinseguro, por lo que dotar de un nuevo sentido al término sólido dificultaría la comunicación entre los hablantes. Imaginemos qué podríamos pensar en épocas de inundaciones, cuando podríamos distinguir las calles líquidas -las inundadas-, de las sólidas, más secas y transitables.

Nuestra lengua presenta muchos casos en los que una misma palabra tiene significados diversos. Lo hemos visto con arroba, lo mismo podríamos pensar de otras como luna, con la que designamos el astro que vemos por la noche y el cristal de una ventana, o pluma, ya que no es la misma la que empleamos para escribir que la que cubre la piel de las aves. Sólido sería un ejemplo más actual y más piurano de este fenómeno, conocido como homonimia, pero quizás menos necesario, vista la gran cantidad de palabras con las que podemos recomendar, lamentablemente, a alguien que no pase por algún lugar solitario.

Foto: Goldrunt (CC BY2.0)

3 comentarios

Soy piurano, de 62 años y resido en Lima desde 1967. La palabra ya existía cuando era niño. Su significado también es obscuro: Ej. la mañana está solida.
Recuerdo haberla leído en un verso de Vallejo.

He sido profesor de Lengua en diversos colegios del departamento de Piura. Sí he escuchado el adjetivo sólido para obscuro y solitario. me parece que "justificar un uso" a partir de lo que diga el diccionario es un error. Más interesante es mostrar este significado muy local, tal como "síncero" (tilde en la i) para muy tonto, "chinesco" para sonaja, "apensionar" por preocupar, " el sentido" por sien, etc. Ninguna de estas palabras está en el diccionario.

Estimado Jorge:
Por supuesto que el uso de una palabra no se justifica, simplemente, por estar registrada en el diccionario. Somos los hablantes los que hacemos que las palabras existan con un determinado sentido, según el contexto y la intención con que nos comunicamos. Precisamente, esto es lo que ha pasado con “sólido” en el ámbito piurano, tal como lo explicamos en el artículo.
Muchas gracias por su aporte.
Saludos cordiales,
Castellano Actual

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