Castellano Actual

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Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática y ortografía castellana.

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¡Aguaita!... "¡Nos están aguaitando!"

Claudia Mezones Rueda
Docente de la Universidad de Piura

No nos suena nada raro esta expresión ni otras como: "Aguaita esto, está interesante" o "Te voy a aguaitar dentro de un rato"; y, seguramente, nos llamaría la atención que nos dijeran anticuados por usar la palabra "aguaitar".
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En la caracterización lingüística del español de América, existe un inventario de voces llamadas "arcaísmos". El Diccionario de la Lengua Española (2001) los define como 'elemento lingüístico cuya forma o significado, o ambos a la vez, resultan anticuados en relación con un momento determinado'. En efecto, un arcaísmo es un término que aún se habla en América conservando su forma o su significado original pero que en el español peninsular ha dejado de usarse o ha adoptado otro significado. "Aguaitar" es uno de ellos.

Aunque algunos asocian su origen con el verbo inglés "to wait", por su significado de 'esperar', etimológicamente el término coloquial "aguaitar" proviene del catalán "guaita" que significa 'vigía, centinela'. Actualmente en esta lengua, "aguaitar" se usa con el significado de 'esperar', con más frecuencia con el de 'estar atento', 'estar al tanto o vigilando', 'estar al acecho' e, incluso, en expresiones con matiz de sorpresa: ¡Guaita, quina sorpresa! ('¡Mira/fíjate/vaya, qué sorpresa!'). Según Martha Hildebrandt (1994), "aguaitar" ingresó al léxico del español americano junto con otros términos del habla marinera que llegaron en la colonización. "Guaita" para los marineros catalanes era cada uno de los turnos de guardia nocturna y de este derivó el verbo "aguaitar" que, al parecer, no arraigó en los dialectos romances peninsulares alrededor del siglo XVII.

Si bien para muchos americanistas es un arcaísmo, el diccionario académico actual no lo considera como tal y lo recoge con acepciones de uso general: 'cuidar, guardar', 'acechar, aguardar cautelosamente', 'mirar, ver', 'atisbar, espiar', pero solo con una de uso hispanoamericano: 'aguardar, esperar'. Aunque en zonas de Centroamérica y las Antillas se usa con este último significado, en Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Chile, Bolivia y Argentina tiene también el de 'mirar', 'vigilar', así como el de 'estar al acecho' (registrado por María Moliner en su Diccionario de Uso del Español); así, encontramos las expresiones: "Cuentan mis hermanos que ellos lo salían a aguaitar y le robaban la carne" (CORDE, Chile, 1986), "Que no van a aguaitar ni el rastro de mis chacaretas" (CORDE, Venezuela, 1988).

En Perú, el uso de "aguaitar", en los distintos estratos socioculturales, se está generalizando cada vez más con el significado de 'mirar, ver': "¡Aguaita, mira, qué chica para más bonita!"; "Aguaita esto, lo bajé de Internet"; "Aguaita ese loco, de dónde salió". Los diccionarios de piuranismos de Esteban Puig y de Edmundo Arámbulo coinciden en su acepción de 'mirar con curiosidad' y 'estar al acecho': "Mi abuelita está aguaitando a la Rosa que no llega". En cuanto a su forma, la vacilación entre "aguaytar" y "aguaitar" se explica porque la primera conserva su escritura arcaica mientras que la segunda evolucionó al español moderno. Entre los siglos XIV y XVII, cuando la lengua española aún no había alcanzado su madurez, se escribía "aguaytar", forma con la que habría llegado a América y se ha ido heredando tras generaciones de hablantes conservadores.

Asimismo, en el habla peruana no es usual la palabra derivada "aguaitador" con el significado de 'el que aguaita o le gusta aguaitar' (que, curiosamente y a diferencia de "aguaitar", el diccionario académico sí registra como voz arcaica): "Bien aguaitador, eres"; sin embargo, otros derivados como "aguaitada", "aguaitadita" o "aguaite" resultan menos extraños: "Dale una aguaitadita al bebe" ('míralo'), "Estate al aguaite" ('estate al pendiente').

Así pues, no es que hablemos anticuadamente sino que los hablantes americanos hemos sido capaces de mantener vivos este y otros términos, como acalenturado, frazada, crespo, lindo, utilizados en el español de la Edad Media y del Siglo de Oro.

3 comentarios

Interesante, eso no lo sabía. Gran aporte.


Me gustó la nota acerca de aguaitar, aunque no menciona para nada la forma poco culta de decirla "agüeitar"

Aguaitando en entradas anteriores, recuerdo que hace muy poco (no ubico la fecha) se habló de "El nexo y/o"

Ahora con lo de aguaitar, en el segundo párrafo leemos: " El Diccionario de la Lengua Española (2001) los define como 'elemento lingüístico cuya forma o significado, o ambos a la vez..", esto es "...cuya forma y/o significado..." Es así????

Reecuerdo que mi papà empleaba ese tèrmino.

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