RSS

Castellano Actual

Castellano Actual

Castellano Actual

Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática, literatura y ortografía castellana.

Buscamos que este espacio permita actualizar continuamente nuestros conocimientos lingüísticos, establecer un diálogo frecuente con nuestros lectores y favorecer el intercambio de información. Para ello, ofrecemos variados artículos, la recomendación del día y estamos dispuestos a resolver cualquier duda que tengan.
Síguenos en las redes sociales y en nuestra web oficial:

Chifa y chaufa

Compartir:

Carlos Arrizabalaga Lizarraga
Docente de la Universidad de Piura


Es muy difícil encontrar palabras procedentes del lejano Oriente en el diccionario, lo que refleja la escasa relación que el mundo hispánico mantuvo con toda esa inmensa parte del mundo. Incluso inventos y frutas procedentes de aquellas lejanas tierras, como la pólvora, el papel o los cítricos, recibieron nombres latinos, aunque "naranja" y "limón" se tomaron del sánscrito de la India, a través del persa y del árabe en tiempos medievales. Solamente "mandarina" -cuya derivación adjetiva se aplica a una variedad de naranja, aunque ya funciona como sustantivo pleno- pone de manifiesto su origen chino. Y la frase "naranjas de la China" sirve familiarmente para negar con un énfasis divertido.

chifa.jpg

El mismo nombre de "China" no se difundió sino hasta tiempos modernos y nunca se usó oficialmente hasta la fundación de la República de China en 1912. Parece una creación occidental derivada del nombre del primer emperador, Quin Shi Huang, quien unificó por primera vez el país en el siglo III antes de Cristo. No sería hasta el siglo XVIII cuando los misioneros portugueses (un siglo antes los había acompañado un santo jesuita español, Francisco de Javier), descubrieron a los occidentales que China era aquel reino de Catay visitado por Marco Polo y al que nunca pudo llegar Colón.

La lejanía produce estereotipos a veces injustos. La fraseología del español registra "cuentos chinos", "hablar en chino", "engañar a uno como a un chino" o "trabajo de chinos", y no puede ocultarse el matiz despectivo que se les atribuye, como también el desconocimiento e ininteligibilidad que rodea a nuestra experiencia común con el mundo asiático, por lo mismo que se dice "chino" a todos los orientales indistintamente. En cambio, es coincidencia el término "chino" aplicado al amigo o al muchacho, que procede del quechua.

Cerca de un centenar de chinos llegaron a Cañete en 1849, contratados para trabajar en las haciendas de la costa, las islas guaneras y en la construcción de las vías ferroviarias. La mayoría provenía principalmente de la ciudad china de Cantón, de donde proceden dos palabras que el castellano del Perú ha aportado al diccionario, que son "chifa" y "chaufa", difundidas desde los legendarios restaurantes de la limeña calle Capón, cuya entrada principal fuera donada por el gobierno de Taiwan en 1971.

En realidad son palabras nacidas en la replana capitalina, porque "chifa" no significa 'restaurante' en chino cantonés (lengua hablada por 55 millones de personas en Hong Kong, Cantón y Macao, una minoría respecto de la inmensa comunidad del chino mandarín), en donde se trata en realidad de una frase compuesta de dos palabras: chi-fan según unos "comer" y "arroz", según otros "comer" e "ir". Aunque ahora significa una preparación culinaria (protagonista absoluto del chifa), parece que "chau-fan" tendría un origen similar. Se dice además "como pato de chifa" al que está esquilmado, como registra Martha Hildebrandt.

He visto en Miraflores un restaurante que ofrece "comida china" para distinguirse del chifa tradicional, por lo que hay que reconocer que el significado que damos al término también es criollo: el chifa no es el restaurante chino propiamente dicho, sino el restaurante peruano heredero de una tradición cantonesa que ha sabido mezclar métodos e ingredientes orientales y americanos en una fusión deliciosa.

Fue en el año 1919 cuando Antonio Graña plantó por primera vez naranjas sin pepa en la hacienda Huando, de donde se crea un nombre de origen quechua para un cítrico de origen oriental. El tangelo procede de un híbrido entre el "pomelo" y las naranjas "tangerinas" llamadas así por la ciudad norteafricana de Tanger. Sabemos que los mejores limones vienen de Chulucanas pero diferenciamos el limón "sutil" del "rugoso" sin mencionar su procedencia. En tiempos del Inca Garcilaso eran "limas dulces" o "agrias" y esta fruta originaria de China acabó pintada en el escudo de la ciudad que ya el cuzqueño consideraba horrible, aunque para muchos no lo sea, debajo de las tres coronas de su emblema.

Miguel Ugarte Chamorro registra un uso peruano efímero de mediados de siglo XX, que se decía "hacer un viaje a la China" cuando alguien perdía el tiempo en una gestión infructuosa. Hoy por hoy nadie pensaría que viajar a China sea inútil, más cuando una conocida institución bancaria lo ofrece en un comercial. La globalización ha hecho que ningún rincón del mundo nos sea lejano y no hay duda de que el acercamiento transformará profundamente nuestro mundo, aunque el diccionario permanezca sin inmutarse demasiado.

1 comentarios

Excelente, que bien que ademas de alimentar y agasajar el paladar, Nutra y Preserve el Idioma y la Cultura con palabras como :replana,estereotipos", "chifa-chaufa",las cuales estan(con tantas otras), en peligro de extincion. Muchas, pero muchas gracias,

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.