Castellano Actual

Castellano Actual

Esta es una bitácora creada por un grupo de docentes del área de Lengua y Literatura de la Universidad de Piura, expertos en temas relacionados con la gramática y ortografía castellana.

Buscamos que este espacio permita actualizar continuamente nuestros conocimientos lingüísticos, establecer un diálogo frecuente con nuestros lectores y favorecer el intercambio de información. Para ello, ofrecemos variados artículos, la recomendación del día y estamos dispuestos a resolver cualquier duda que tengan.
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¿Enmendar o enmiendar?

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Los seres humanos solemos cometer errores, algo propio de nuestra naturaleza, pero también es cierto que podemos enmendarlos y mejorar. Por eso, la palabra "enmendar" siempre estará presente a lo largo de nuestra vida. Pero, ¿cuál es su significado? En el Diccionario de la Real Academia Española (2001) se define como 'resarcir, subsanar los daños'. Así que en lo lingüístico, debe "enmendar" el error de decir *enmiendar.

El ingenioso hablante

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Karent Urízar González
Docente de la Universidad de Piura

Sabemos que para comunicarnos los hablantes somos muy ingeniosos y tomamos todo lo que está a nuestro alcance para hacernos entender. Incluso hay veces que, cuando una explicación no es suficiente para expresar lo que queremos, recurrimos a símbolos o ejemplos. Por eso, generalmente cuando conversamos con un amigo en ambiente distendido, utilizamos un lenguaje no solo más coloquial sino figurado, lleno de imágenes que a causa de su uso habitual no solemos identificar las metáforas que incluimos. Por ejemplo, para decir que los futbolistas corren velozmente, se dice que son rápidos como "liebres": nadie quiere "tortugas" en su equipo, tienen que ser muy "moscas" para que ningún "sapo" lo golee.

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La irregularidad de apretar

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Apretar es un verbo irregular que al conjugarse, se diptongan las formas cuya raíz es tónica: "aprieto", "aprietas", etc. Es frecuente, sin embargo, encontrar que muchos hablantes emplean las formas *apreto, *apretas, etc. Puede entenderse que el error tiene su origen en las conjugaciones que no se diptongan porque tienen una raíz átona: "apretamos", "apretaba", "apreté", etc. Siguiendo el ejemplo de esta conjugación regular, muchos hablantes pueden conjugar incorrectamente el verbo apretar. No debemos olvidar, entonces, que se trata de un verbo irregular, y como tal, puede presentar  ciertas variaciones en su conjugación.

Hay nombres que dejan huella II

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En el artículo anterior comentábamos algunos casos de epónimos o nombres de personas que daban su nombre a lugares, épocas, estilos, corrientes culturales, acciones y objetos. Dado el gran número de voces eponímicas que pertenecen a otros ámbitos, resulta interesante ilustrar tal vitalidad con otros ejemplos.

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Casar y cazar

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A veces, los hablantes suelen confundir la escritura de algunas palabras homófonas. Esto sucede, por ejemplo, con los verbos "casar" y "cazar". El primero, se usa más como pronominal ("casarse") y hace referencia a la 'acción de contraer matrimonio'; el segundo, es un verbo transitivo que hace referencia a 'buscar o seguir a las aves, fieras y otras muchas clases de animales para cobrarlos o matarlos'. Así que estas formas se usarán correctamente en enunciados como El próximo mes nos vamos a casar y El próximo mes iremos a cazar.

Hay nombres que dejan huella I

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Dantesco, donjuán, párkinson y Bolivia son palabras que han sido creadas en honor a la persona que protagonizó una historia (Dante, don Juan Tenorio), que estudió una enfermedad (James Parkinson) o que lideró un pueblo (Simón Bolívar). Estas palabras, que confieren estos personajes reales o ficticios y que constituyen el preciado galardón de perpetuarse en la vida a través de los diccionarios y enciclopedias, reciben el nombre de epónimos.

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¿Tajador o tarjador?

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A veces, nos encontramos ante la duda de si es correcto utilizar "tajador" o "tarjador" para referirnos a lo que conocemos también como "sacapuntas". En el Diccionario de la Real Academia Española (2001) encontramos registradas ambas palabras, pero claramente diferenciadas por su significado: "tajador", 'que taja', es una 'cuchilla, semejante a un raspador, que se utiliza para cortar materias laminadas blandas, como el cuero, cartón, chapa de plomo, etc.'; en cambio, "tarjador" es la 'persona que raya en la tarja ('corte o hendidura que se hace como señal') lo que se va sacando fiado, o lo que se cuenta'.

En el Diccionario de americanismos (2010) se registran ambas formas (tajador y tarjador) como propias de algunas zonas hispanoamericanas. Otros nombres que se registran son: tajalápiz y afilalápices.

Los dos puntos en títulos

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Según la Ortografía de la Lengua Española (2010), se utilizan los dos puntos para separar el concepto general del aspecto parcial en títulos o epígrafes. Así, es correcto escribir como título Julio Ramón Ribeyro: análisis profundo de su técnica cuentística. En el ejemplo propuesto, "Julio Ramón Ribeyro" es el concepto global y "análisis profundo de su técnica cuentística", el aspecto sobre el autor que se va a abordar en la investigación, y va escrito en letras minúsculas. 

Origen de las palabras "madre" y "mamá"

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El segundo domingo del mes de mayo se celebra el día de la madre; un día muy especial por el papel que ella representa en la sociedad, así como en la vida de sus seres queridos más cercanos: esposo e hijos. Entonces, quizá sea oportuno reflexionar sobre la visión léxico-semántica de las palabras: madre, mamá, entre otras, y sobre cómo esta visión influye en el contexto social.
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Eres una *reyna

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Ahora que se viene el día de la madre, no faltarán los anuncios que nos hablarán de la "reina" del hogar y de cómo agasajarla. Este sustantivo, que se emplea como nombre propio, común o como apelativo cariñoso, frecuentemente lleva a cometer errores en su escritura. Así, como en el título, lo encontramos escrito con y, en lugar de i, que es lo correcto, seguramente por analogía con el masculino rey.

Si bien la libertad creativa del hablante para formar nombres propios no la restringe ninguna norma académica, fuera de estas situaciones lo correcto es cambiar la ye por la i latina. Así que no se deje confundir: la reina con i; el rey con ye.