Tengo treinta y siete años. Soy actor y productor. Inicié mi carrera en televisión como asistente de ‘Rulito‘ Pinasco. Estudié actuación con Roberto Ángeles.
He trabajado en teatro, cine, radio y televisión. También coescribí Yo te amo, yo tampoco, un libro con muchas fotos. Formé la productora Raquel en Llamas. Sueño con aprender inglés.

El año 2008 estiró la pata, ya fue, es historia, y para felicidad de unos o tristeza de otros, con él se van también algunos programas de nuestra televisión.
A ustedes, víctimas como yo de esa televisión que vemos y sin embargo estamos hartos de ver, les propongo el siguiente ejercicio.
¿Cuál será la razón por la que la miniserie Magnolia Merino no ha funcionado? ¿Será que el personaje principal es tan mala, pero tan mala, que deja de ser creíble? ¿O será que en la historia está contada en dos estilos diferentes: farsa y naturalismo?
No fue el estallido de una granada ni un feroz enfrentamiento cuerpo a cuerpo lo que derribó al ex comandante general del Ejército Edwin Donayre. El misil que lo dejó frente a todos como un burro con alma de figuretti fue una simple cámara de video.
En televisión, el recurso de las cámaras indiscretas, por más trilladas que parezcan, si están bien hechas, es infalible. Recuerdo que hace años en canal 9 ponían un programa que se llamaba (si mal no recuerdo) Esta Noche, en el que Fernando Ríos y Germán Vargas (como creativos) las usaban consiguiendo con ellas bromas memorables.